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El Departamento de Estado de Estados Unidos dio detalles sobre el arresto del exmagistrado Celso Gamboa, requerido por la DEA por presunto tráfico internacional de drogas y conspiración.
Según detalló la autoridad estadounidense, este caso forma parte de la Operación Take Back America, una iniciativa nacional que moviliza todos los recursos del Departamento de Justicia para repeler la invasión de la inmigración ilegal, lograr la eliminación total de los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales (OCT), así como proteger a las comunidades de los autores de delitos violentos.
“Un ex funcionario del gobierno y juez de Costa Rica ha sido acusado de violaciones federales de tráfico de drogas en el Distrito Este de Texas, anunció el fiscal federal interino Jay R. Combs.
Celso Manuel Gamboa Sánchez, de 49 años, fue nombrado en una acusación federal presentada por un gran jurado esta semana en el Distrito Este de Texas, acusándolo de fabricar y distribuir cocaína sabiendo que sería importada ilegalmente a los Estados Unidos y de conspiración“, menciona la Fiscalía.
“Gamboa Sánchez ha ocupado varios cargos gubernamentales en Costa Rica, incluyendo el de Ministro de Seguridad Pública en 2014, cargo encargado de supervisar la prevención del delito en el país, y juez de 2016 a 2018”, indica la Fiscalía estadounidense.
Celso fue capturado el 23 de junio, mismo día en que detuvieron a un hombre de apellidos López Vega, alias “Pecho de Rata”, también requerido por la DEA y a quien las autoridades mencionan como cómplice de Celso.
Si ambos son extraditados, la Fiscalía reveló el escenario que enfrentarían.
“Ambos permanecen presos en Costa Rica y esperan ser extraditados a Estados Unidos. Si son declarados culpables, Gamboa Sánchez y López Vega enfrentan un mínimo de diez años y un máximo de cadena perpetua en una prisión federal“, indica el escrito.
El caso está siendo investigado por la Administración para el Control de Drogas (DEA), el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Fuerza de Ataque del Norte de Texas.
“La Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia brindó asistencia sustancial. Este caso está siendo procesado por los fiscales federales adjuntos Wes Wynne y Christopher Eason.
“Una acusación federal no constituye prueba de culpabilidad. Todos los acusados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad más allá de toda duda razonable ante un tribunal”, finalizó la Fiscalía.