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Desde hace varias semanas circula la idea de una iniciativa que no está tan descabellada siempre y cuando se tome con la seriedad del caso y se cumpla, esta es la de un día sin carros en nuestro país.
De esta manera quienes viajan a diario en sus vehículos podrán usar los diferentes medios de transporte público, desplazarse en bicicleta y hasta hacer carpooling con el propósito de trasladarse hasta sus lugares de trabajo y de estudio. Y dejar su auto guardado en casa.
Esta sería una excelente forma de ahorrar combustible, pues si dejamos el carro guardado en la casa vamos a rendirlo un poquito más, en especial porque muchos están preocupados por el precio.
Nuestra demanda de hidrocarburos representa el 66% del consumo energético nacional y está directamente asociada al sector transporte, con el agravante que, según datos del Estado de la Nación y el INEC, cada vez usamos menos los medios de transporte público, la flotilla vehicular aumenta a una tasa mayor que la población y consumismos más combustible fósiles para desplazarnos.
De esta manera se ayudaría un poco a cumplir la meta que tenemos como país de llegar a ser carbono neutral, asimismo nos sirve para ser una nación sostenible en realidad y no solo de palabra como pasa en algunos campos.
La idea es incentivar la manera de percibir los diferentes sitios por los que pasamos, pero sin lugar a dudas también ayuda a no contaminar el medio ambiente. Sin dejar de lado la eliminación de las enormes presas.
Para nadie es un secreto que las presas nos están robando la vida pues pasamos más tiempo en nuestros vehículos, taxis o buses que el que muchas veces compartimos con nuestros seres queridos.
En los últimos años el tiempo de traslado se ha triplicado, antes la gente hablaba de las famosas horas pico, sin embargo actualmente hay presas y problemas para llegar a muchos lugares en cualquier momento.
A esto hay que sumarle que usar el transporte público no es muy apetecido, por lo que las empresas deben mejorar no solo el servicio sino las unidades para trasladar pasajeros, ya que en algunos casos estos deben viajar en automotores muy peligrosos.
Si queremos aportar un granito de arena y no contaminar el medio ambiente debemos empezar ya, como ciudadanos tenemos la responsabilidad de lo que dejaremos a las futuras generaciones.
Ni usted ni yo queremos darles a los niños y jóvenes ciudades llenas de smog, donde no se puede salir sin tapabocas porque la contaminación es tanta que afecta la salud, tal como pasa en las grandes urbes, por ejemplo el Distrito Federal en México. Ahí a los turistas los recibe una gran nube negra que afecta demasiado a las personas asmáticas o alérgicas.
Ojalá esta iniciativa no sea flor de un día, solo por ser parte de la actividad de moda pues el día sin carro se realizará en muchas partes del mundo.
Esperamos que a partir del 22 de setiembre muchos tomen consciencia y usen más el transporte público o por lo menos no manejen incluso para ir a la pulpería.
Además de no contaminar, sirve para que muchas personas hagan ejercicio y dejen el sedentarismo de lado. Como se puede ver, desde diversas perspectivas nos beneficia dejar el carro en casa.