OIJ urge escáneres para frenar celulares en cárceles

Los constantes decomisos de teléfonos celulares en los centros penitenciarios generan preocupación entre las autoridades judiciales. El más reciente caso fue el descubrimiento de un dispositivo ubicado en la celda de Tony Peña Russell, líder de una peligrosa banda dedicada al sicariato y a la que se le atribuyen alrededor de 70 homicidios.  Randall Zúñiga, […]

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Los constantes decomisos de teléfonos celulares en los centros penitenciarios generan preocupación entre las autoridades judiciales.

El más reciente caso fue el descubrimiento de un dispositivo ubicado en la celda de Tony Peña Russell, líder de una peligrosa banda dedicada al sicariato y a la que se le atribuyen alrededor de 70 homicidios. 

Randall Zúñiga, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), indicó que existe un grave problema de seguridad en las cárceles, en especial en La Reforma. 

“Se supone que es la prisión con la máxima seguridad en este país. Se está fallando, definitivamente vamos a tener que buscar otras soluciones que involucren un mejor control y revisión de funcionarios, buscar escáneres o algo diferente para asegurar que no ingresen a los centros penales de mayor seguridad”, dijo.

En la celda de Peña Russell también se hallaron dos cables USB y un chip los cuales quedaron a cargo de los agentes judiciales.

A pesar de que casi todos los días hay reportes de decomisos de aparatos telefónicos, el Ministerio de Justicia y Paz defiende la labor que realizan a lo interno de los centros penales. “Le agradezco a la Policía Penitenciaria porque nosotros encontramos los teléfonos y estamos investigando a lo interno quién los metió ahí”, dijo Gerald Campos, jerarca de la entidad.

Asimismo, señaló que localizar un aparato celular en “las manos” de un privado de libertad no es delito, sino que se debe identificar cómo lo obtuvo.

Aunque en estos lugares hay bloqueo celular, únicamente aplica para operadores de telefonía móvil, ya que no impide que los reos puedan acceder a internet inalámbrico, teléfonos satelitales y chips internacionales para comunicarse con personas fuera de las prisiones.