
El fiscal de la sede de Puntarenas del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Gerardo Mata, quien estuvo en el juicio contra dos hombres de apellidos Vega Azofeifa y Matarrita Matarrita, reveló detalles del atroz crimen por el que fueron condenados ambos sujetos, tras asesinar a un adolescente de 14 años.
Mata explicó que el caso representó un reto al tratarse de un menor de edad y de la prueba indirecta recabada y llevada al debate.
El caso inició como una desaparición del menor, pero tras la investigación y la versión de un testigo, se tornó a un homicidio.
El OIJ logró hacer un allanamiento en una casa donde se pudo demostrar que se dio muerte al menor.
La policía judicial encontró restos de fluidos biológicos (sangre humana) y por medio de pruebas del ADN, se probó que se trataba de la víctima.
De igual manera, los huesos encontrados en el allanamiento, se pudo demostrar gracias a los peritos de antropología forense, que eran de una persona menor de edad.
“Estos huesos fueron cortados posiblemente con una hacha y luego expuestos al calor, lo que se pudo comprar con el ADN que eran los restos del menor fallecido”, explicó Mata.
Un testigo además reveló que vio al joven ingresar a la vivienda allanada y no salir más y luego percibir un fuerte olor a carne quemada.
Un video también corroboró cuando el menor ingresó a la casa donde fue asesinado.
Mata dijo que hay satisfacción por los resultados de la investigación que permitió llevar justicia a los familiares de la víctima, en especial a la madre del menor.
“Sabemos que nada le devolverá a su hijo, pero queda la satisfacción del deber cumplido y que algo de ese dolor se verá aliviado al hacerse justicia”, agregó el fiscal.