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El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) reveló nuevos detalles sobre el homicidio de un ingeniero de apellido Alvarado, de 54 años, ocurrido dentro de su vivienda en Guadalupe de Cartago.
De acuerdo con la investigación preliminar, el crimen estaría relacionado con la venta de un reloj de una marca reconocida y de alto valor económico, el cual la víctima habría ofrecido por medio de redes sociales.
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Según explicó Vladimir Hidalgo, jefe de la Delegación Regional del OIJ de Cartago, varias personas contactaron a Alvarado y acordaron reunirse con él en su casa, ubicada en barrio Renilla, para concretar la supuesta compra.
Los sospechosos presuntamente llegaron al inmueble con el argumento de que pagarían una suma importante de dinero. Sin embargo, durante la reunión habrían intentado apoderarse del reloj sin entregar el monto acordado.
Esta situación habría provocado una riña y, posteriormente, un intercambio de disparos, debido a que la víctima también portaba un arma de fuego.
Alvarado recibió tres impactos de bala y falleció dentro de su vivienda. Uno de los presuntos involucrados resultó herido, mientras que el segundo logró retirarse ileso.
El primer sospechoso fue detenido durante la noche del mismo día, luego de presentarse con una herida de bala en el centro médico de la Cruz Roja de Tres Ríos, en San Diego de La Unión. La lesión no era de gravedad.
Como parte de las diligencias posteriores, los agentes judiciales capturaron a un segundo sospechoso, de apellido Barquero, de 24 años, quien también estaría vinculado con el homicidio.
Ante este caso, el OIJ pidió extremar las medidas de seguridad al ofrecer vehículos, joyas, relojes u otros artículos de alto valor mediante redes sociales.
La Policía Judicial recomendó evitar recibir en la vivienda a personas desconocidas y verificar cuidadosamente la identidad de los supuestos compradores antes de concretar cualquier encuentro.
Además, advirtió que algunos delincuentes se hacen pasar por clientes para acercarse a las víctimas y despojarlas de los bienes anunciados. En determinados casos, la resistencia al robo puede desencadenar ataques violentos, como presuntamente ocurrió con el ingeniero.