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La cantidad de niños y adolescentes en Costa Rica se reducirá en los próximos años, pero eso no implica automáticamente que el país necesite menos docentes, según advirtió la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El organismo proyecta que la población de 5 a 14 años disminuirá un 28% entre 2024 y 2033. La advertencia consta en la nota país de Costa Rica del informe Education at a Glance 2026.
Según el documento, el efecto del cambio demográfico puede variar según cómo se distribuya la población entre las regiones. Además, las necesidades de personal dependen de decisiones relacionadas con el tamaño de los grupos, la salida de docentes del sistema y el financiamiento.
Para Jorge Barquero, director del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica (CCP-UCR), la reducción de la población infantil forma parte de una tendencia demográfica de largo plazo que ya se refleja en el país.
“Este fenómeno parece irreversible. Lo que podría cambiar en el futuro es el momento, el ritmo y la intensidad de la baja en la fecundidad, pero no volveríamos a los niveles que teníamos en décadas pasadas”.
Barquero explicó que esta transformación también modificará las necesidades del país, por lo que la disminución de estudiantes podría permitir redirigir recursos hacia otras áreas del sistema educativo.
“En el pasado se requería mucho más la construcción de nuevos centros educativos. Ahora no tanto, pero se podría aprovechar como una oportunidad para elevar la calidad de los que tenemos”, dijo.
El demógrafo señaló que el cambio no se limita a las aulas, pues Costa Rica deberá prepararse para una población cada vez más envejecida, con mayores necesidades de atención médica, vivienda, recreación y otros servicios.
El informe indica que el número de docentes no depende únicamente de la cantidad de alumnos. En Costa Rica, entre 2015 y 2024, la cantidad de docentes de primaria aumentó un 8%, mientras que el número de estudiantes de ese nivel disminuyó un 3%. En el promedio de la OCDE, los maestros de primaria crecieron un 13% y los estudiantes, un 2%.
“Esta divergencia se debe a las políticas relacionadas con el tamaño de las clases, las horas de trabajo de los docentes y el tiempo de instrucción”, señala la OCDE.
En preescolar, la matrícula creció un 10% en el país y la cantidad de docentes aumentó un 40%, lo que redujo en un 22% la cantidad de niños por docente. En la OCDE, esa reducción fue del 14%.
La especialista en educación Estíbaliz Pérez señaló que los nuevos datos demográficos obligan a Costa Rica a planificar con mayor precisión las necesidades del sistema educativo.
“Una proyección demográfica nos indica cuántos niños o niñas podríamos tener, pero no determina por sí sola cuántos profesionales necesitamos para garantizar una educación de calidad”, explicó.
Pérez indicó que la reducción de la matrícula podría utilizarse para mejorar la atención individual de los estudiantes, mediante tutorías para quienes presentan rezagos, mayor acompañamiento a quienes requieren apoyo y grupos más pequeños en centros donde exista sobrecarga.
Jorge Barquero
Director de CCP-UCR
“Esto tendría que también combinarse y planificarse en términos de dotar a esta gente mejor formada con empleos formales, porque si descuidamos la educación pensando que la población se está reduciendo, estaríamos perjudicando la sostenibilidad de los sistemas de jubilación”.
Estíbaliz Pérez
Especialista en Educación
“El MEP ahora deberá identificar cómo va a cambiar la matrícula por territorio, nivel educativo y especialidad, porque una disminución de estudiantes en una comunidad puede coexistir con necesidades de personal en otra (…) pero se tiene la oportunidad de convertir este cambio demográfico en una mejora educativa”.

