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A pesar de que fue escaza la participación de la ciudadanía en la elección de alcaldes, regidores y síndicos, el proceso electoral sí contó con suficientes entidades que lo fiscalizaron.
Más de 200.000 personas estuvieron en las mesas electorales, entre miembros de mesa de los diferentes partidos, fiscales del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y observadores de organizaciones internacionales.
El TSE certificó la participación de más de 55.000 integrantes acreditados ante las Juntas Receptoras de Votos (JRV) y más de 23.000 auxiliares electorales.
Asimismo, intervinieron 58 observadores internacionales de entidades como la Organización de Estados Americanos (OEA), el Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA), la Asociación Magistradas Electorales de América (AMEA) y el Taller Internacional de Servicios.
Estos fiscalizadores vinieron de Antigua y Barbuda, El Salvador, Honduras, Guatemala, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana, Nicaragua, Bolivia, Paraguay, Perú, Estados Unidos, México, Rusia y Argentina.
En el caso de la OEA, este 4 de febrero se conmemoró el 62 aniversario del envío de la primera Misión de Observación Electoral, justo para las elecciones de Costa Rica de 1962.
También supervisaron 25 personas de la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL) y otras 21 del Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (Conapdis).
Otra de las instituciones que fungió como observadora del proceso fue la Defensoría de los Habitantes, que recorrió cantones como Tibás, Moravia, Santo Domingo, San Pablo y San Rafael de Heredia.
“Vivimos en un país democrático por lo que nuestra responsabilidad como habitantes es ejercer el derecho al voto, que al final repercute directamente en la toma de decisiones locales en nuestras comunidades. Hacemos un llamado a la ciudadanía para que se acerque a su centro de votación y participe de esta fiesta nacional electoral de manera responsable y pacífica”, dijo la defensora de los Habitantes, Angie Cruickshank.