
Durante la última década en nuestro país la obesidad se ha posicionado como una de las enfermedades más comunes entre la población.
Solamente durante el 2024 se registraron 96.567 casos de obesidad, de los cuales 119 personas fallecieron.
Además según datos del área de Estadística en Salud de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en 2025 se registraron 753 egresos hospitalarios de personas con obesidad.
Estas cifras son alarmantes y no solo por la cantidad sino, porque no distingue edades ya que el 34% de los niños entre 6 y 12 años presenta sobrepeso u obesidad, mientras que en adolescentes la cifra es del 30.9%. Además, las provincias en las que más casos se registran son Cartago, San José y Limón, con más de 2.700 casos por cada 100.000 habitantes.
“La obesidad no es un problema estético, se considera una enfermedad que genera un estado inflamatorio sistémico. Es decir, no solamente es la ganancia de peso y el acúmulo de tejido graso, sino que esto genera una cascada de inflamación a nivel de todo el organismo, de órganos esenciales y esto trae consecuencias cardiometabólicas. Especialmente es un factor predisponente para tener resistencia a la insulina, a desarrollar diabetes y otros problemas como pueden ser la hipertensión y el aumento en los niveles de colesterol”, aseguró Sebastián Arellano, director médico de Roche para el Caribe, Centroamérica y Venezuela.
En enero de 2025 en nuestro país se aprobó la Norma Nacional para la Atención Integral del Sobrepeso y la Obesidad mediante el Decreto Ejecutivo N.° 44780-S.
Luego de este decreto la obesidad fue reconocidad formalmente como una enfermedad crónica, sin embargo hasta el momento no se ha implementado como corresponde y la enfermedad va en aumento cada vez más.
Proyecciones a futuro generan preocupación para la Caja Costarricense del Seguro Social , ya que para el 2030 cerca de tres millones de costarricenses podrían vivir con IMC alto, lo que incrementaría de manera sostenida la incidencia de enfermedades asociadas como diabetes tipo 2, hipertensión y afecciones cardiovasculares.
La diabetes, principal complicación vinculada a la obesidad, representa un gasto anual estimado en 1.094 millones de dólares en el país, con un costo promedio de 2.913 dólares por persona adulta afectada.
En nuestro país actualmente no se cuenta con planes de atención temprana e integral para estos pacientes y para poder llevarlo a cabo se requiere de una planificación que involucre una guía clínica nacional con rutas diferenciadas según el nivel de complejidad, la garantía de acceso a terapias farmacológicas dentro de la CCSS, la consolidación de equipos multidisciplinarios como medicina, nutrición, psicología y actividad física, así como la publicación anual de indicadores de cumplimiento que permitan una rendición de cuentas transparente.
“Es fundamental que los sistemas de salud motiven a las personas a buscar y recibir ayuda integral especializada. Solo entre todos lograremos poner freno a la obesidad y reducir su gran impacto socioeconómico en los sistemas de salud y la economía en general”, comentó el Director de Fedefarma para Centroamérica, Fernando Vizquerra.
Foto: Fedefarma
Pasos básicos para ganarle a la obesidad
De acuerdo con los especialistas consultados es importante:
Fuente: Especialistas de laboratorios Merck, Novo Nordisk y Roche.
