
Jeanette Zúñiga Quesada
Decana de Nutrición de Ucimed
¿Cómo definirías el concepto de salud? Muchos podrían pensar en “no estar enfermo” o “tener un peso adecuado”, pero la salud va mucho más allá. Se trata de poder disfrutar la vida, y para eso, necesitamos un cuerpo y una mente en equilibrio.
Imaginá la salud como un gran árbol con dos ramas. Una es la parte física: tener la energía y condición necesarias para realizar tus actividades sin limitaciones. Para cuidarla, es fundamental alimentarse bien, dormir lo suficiente y mantenerse en movimiento. La otra rama es la emocional: disfrutar de la compañía de tus seres queridos, saborear tus comidas favoritas sin culpa y encontrar placer y sentido en lo cotidiano.
¿Cómo lograr ambas cosas? El secreto está en el balance: comer de todos los grupos de alimentos, preferir versiones naturales, hidratarse y moverse a diario. Pero también, darse permisos y disfrutar sin excesos. Porque sí, el disfrute también es salud.
La nutrición no se trata solo de contar calorías o evitar el azúcar. Es entender qué comemos, cuánto y por qué. Es cultivar una relación sana con los alimentos, sin culpas, sin castigos y sin miedo. En un mundo lleno de dietas de moda, mensajes confusos y presión por encajar en ideales irreales, es urgente repensar el verdadero significado de salud.
Nutrición no es sinónimo de restricción. Es sinónimo de bienestar, de individualidad y de amor propio. Enseñarlo desde la infancia es clave para romper con el peso centrismo que tanto daño causa. Solo así construiremos una sociedad que vea la comida no como enemiga, sino como aliada para vivir mejor.
Elegir nutrirse bien es, sin duda, un acto de amor propio y una inversión en nuestro futuro.