Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Las agrupaciones dedicadas al crimen organizado y al tráfico de drogas en el sur de la capital se concentran en reorganizarse y realizar alianzas estratégicas que les permitan mantener sus puntos de venta y clientela, esto luego del golpe que se le dio a la organización de \”Pollo\”.
Luego de sacar de circulación a líderes importantes de estas bandas, los que están afuera deberán reagruparse no sólo para reabastecerse de la droga perdida, sino también con el fin de saber con quién trabajarán o quién se identificará como el nuevo patrón.
BARRIOS TOMADOS
Como parte de la distribución, algunas comunidades son tomadas por agrupaciones diversas, lideradas por tres sujetos: “El Indio”, “Pollo” y \”El Tío\”.
Marco Antonio Zamora Solórzano, conocido como “El Indio”, tenía el manejo de Desamparados en zonas como Dos Cercas, San Rafael Arriba, San Rafael Abajo, Aserrí, una parte de Los Guido, Patarrá y Pavas, donde incursionó fuerte tras el asesinato de los dos líderes que controlaban la zona, comentó Michael Soto, jefe de la oficina de Planes y Operaciones del OIJ.
“Pollo”, por su parte, mantenía a su agrupación en sitios como Río Azul, Linda Vista, Zapote, Moravia y asumió todo Pavas, que era de “El Indio”, fue cuando inició la lucha entre ambos.
“Pollo” inicialmente fue parte de la agrupación de Marco Zamora y poco a poco fue adquiriendo más poder hasta liderar su propia banda.
Otro de los sujetos conocidos por las autoridades es “El Tío”, quien maneja, por ahora, Hatillo, Cristo Rey, Primero de Mayo y la 25 de Julio. (Ver más detalles en Infografía).
“EL TÍO”
Los vendedores de base de una agrupación por lo general son muy zonales, es decir, “toda la vida han vendido en el mismo punto, sólo cambian de líder, porque de un momento a otro llega un nuevo patrón que les dice \’ahora van a vender para mí, y el que no lo haga se muere\’”, explicó el jefe de la Oficina de Planes y Operaciones del OIJ. Ahora esos mismos sujetos deberán esperar y decidir para quién trabajarán y esa reagrupación podría tomar de 2 a 6 meses, en la que podría haber una relativa tranquilidad.
A diferencia de los otros dos, “El Tío” está en la calle, no detenido, es socio de “El Indio”, con quien mantiene, según dijo Soto, constante comunicación, a pesar de que Marco Antonio Zamora está en la cárcel.
“El Tío” es descrito como un sujeto más frío, menos violento y más pensante. “Él tiene su zona bien definida, pero habría que esperar cuál será su movimiento porque podría querer apoderarse del territorio que dejó \’Pollo\’”.
FAMILIAS NARCO
Pero hay otras bandas que también se pelearán los territorios que quedaron, prácticamente en abandono, como por ejemplo la agrupación de Sagrada Familia, compuesta por tres hermanos, principalmente, pero en la que trabajan diversos allegados.
Otro grupo es el de dos familias que trabajan en Pavas, quienes en algún momento fueron enemigos y hasta se mataron entre sí, pero ahora laboran juntos, ellos estuvieron debajo del ala del “El Indio” y “Pollo”. Estas dos bandas están encabezadas por dos mujeres de 50 años cuyos hijos se dedican al narcotráfico.
Este es el momento en el que los líderes analizarán el mercado y buscarán ganar territorio. “La gente tratará de sobrevivir en el negocio y no entrar en conflicto con nadie y por lo general buscan aliarse al más fuerte”, manifestó Soto.
BÚNKER MILLONARIO
En medio de esa lucha hay sitios que son de atracción, como los conocidos búnkeres, que son casas en las que venden droga, sobre todo crack, puntas de cocaína o marihuana.
Las mediciones y estudios que realiza la oficina de Planes y Operaciones del OIJ ha determinado que “en un búnker se puede hacer hasta ¢1 millón por día durante la semana y en un fin de semana la venta incrementa y podría llegar a ¢ 5millones”, finalizó Michael Soto.