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La Auditoría Interna de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) emitió una advertencia formal a la Gerencia de Infraestructura y Tecnologías y a la Dirección de Arquitectura e Ingeniería por una serie de fallas detectadas en la nueva sede del hospital Monseñor Víctor Manuel Sanabria, en Puntarenas.
Estas deficiencias podrían comprometer la calidad de los servicios médicos y la seguridad de los usuarios.
Entre las observaciones figuran 405 inconformidades relacionadas con el equipamiento médico, como faltantes en consulta externa, quirófanos, emergencias, laboratorio clínico, pediatría y neonatología, entre otros servicios esenciales.
En infraestructura, se detectaron problemas críticos de humedad y filtraciones en cielorrasos, paredes y pisos de áreas sensibles como Cuidados Intensivos y Hospital de Día, así como fallas en elevadores y sistemas de aire acondicionado.
“Paneles eléctricos y sistemas de gases instalados de manera conjunta, representando un riesgo de incendio. Sistemas de drenaje insuficientes o mal ubicados, especialmente en prelavados y áreas de aseo”, señala el informe AD-AOPER-0031-2025.
También se evidenció mal diseño o ausencia de curvas sanitarias en zonas quirúrgicas, riesgos eléctricos por la cercanía de paneles y gases, así como fallas en duchas, baños, puertas automáticas y acabados.
A solo 5 meses de la entrega oficial de la obra, persisten pendientes sin resolver que afectan el cruce de flujos de materiales limpios y contaminados, la curva sanitaria, los niveles de humedad y temperatura ambiente, la entrega de accesorios médicos y la certificación del sistema contra incendios.
“Las ventanas carecen de protecciones para evitar accidentes, particularmente en áreas de Hospitalización y Servicios Generales. Asimismo, hay puertas automáticas mal instaladas o ausentes en zonas críticas, como las Unidades de Aislamiento”, reza el documento.
El informe advierte que el hospital no dispone de un plan de trabajo claro ni de un cronograma definido para corregir estas fallas, lo que podría generar sobrecostos una vez vencido el periodo de garantía.
La Auditoría solicitó a las autoridades un informe detallado de acciones correctivas en un plazo de dos meses, con el fin de minimizar riesgos operativos y financieros.

