
La IA puede borrar un logo, pero nunca podrá reemplazar la integridad y el profesionalismo de periodistas y comunicadores.
Capturar una imagen en exclusiva requiere inversión, tiempo, a veces riesgo y, sobre todo, el talento de profesionales que saben dónde estar cuando la historia sucede.
Sin embargo, en la era de la Inteligencia Artificial, algunos medios parecen preferir “editar” en lugar de reportear.
Recientemente, hemos detectado una práctica tan sistemática como vergonzosa por parte de medios de comunicación y páginas de redes: el robo de material gráfico y de noticias al estilo “copy-paste”.
Si tan solo se diera crédito con honor e hidalguía… pero eligen usar herramientas de IA para eliminar sellos de agua, reencuadrar tomas y hasta hacer “espejos” para intentar engañar al lector y a los algoritmos.
La excusa de “la tomé de un chat” ya no es de recibo. Es pereza ética. Es pereza de pensar y de analizar.
El caso más cómico ocurrió este mes de febrero. En su afán por borrar el logo de Extra de una fotografía, varios medios terminaron publicando una imagen deforme cuyo “limpiado” digital dio pena: a la Presidenta electa, Laura Fernández, le borraron parte de su indumentaria mientras ingresaba a los Tribunales de Justicia en Cartago.
En la foto, solo le dejaron un botón flotando en el aire. “Medios serios” y páginas de redes sociales simplemente la publicaron.
No les importó de quién era la foto, ni analizaron el horror en el vestuario. ¿O lo hicieron adrede? Esperaremos que su ética responda; el gremio ya sabe que no son casos aislados.
Mientras las oportunidades para los fotógrafos son cada vez más limitadas en los medios de comunicación, el nuevo Grupo Extra es la única empresa periodística que mantiene una planilla de 6 fotógrafos profesionales dedicados exclusivamente a documentar el acontecer nacional.
Esta inversión en talento humano no es casualidad. Durante los últimos dos años consecutivos, nuestro equipo ha sido galardonado con el Premio de Fotografía Mario Roa del Colegio de Periodistas de Costa Rica. Cuando otros roban nuestras imágenes, no solo están violando derechos de autor; están intentando apropiarse del prestigio de los mejores fotoperiodistas del país.
Hay que decirlo con claridad: girar una foto no la hace nueva; la hace una mentira visual. Como bien decía Nikola Tesla: “No me molesta que me hayan robado mis ideas. Me molesta que no tengan ninguna propia”.
En este medio seguiremos creyendo en el periodismo honesto, valioso y que destaque por su calidad. Prohibimos el “copy-paste” y no aceptamos pésimos retoques hechos en Canva. La audiencia sabrá distinguir tarde o temprano.
El periodismo digital de Costa Rica merece respeto, y ese respeto empieza por reconocer que la autoría no es un capricho, sino un derecho legalmente protegido. Iniciaremos diferentes procesos para respaldar el esfuerzo de nuestra redacción.
Nosotros seguiremos enfocando la realidad con el lente de los ganadores; otros, al parecer, seguirán luchando contra los botones flotantes de su propia deshonestidad.




