
Seis jóvenes vecinos del cantón de Poás vivieron una de sus peores experiencias en las faldas del volcán del mismo nombre, pues tras ingresar al espeso bosque que cubre esa zona y luego de varias horas internados en la densa vegetación no lograron hallar la salida.
Los equipos de respuesta y montaña de inmediato recibieron la alerta y organizaron el ingreso a la montaña. No pasó mucho tiempo para que lograran localizar a cinco de los muchachos, que fueron reportados en buen estado de salud, pero al sexto no lo ubicaron y debió pasar la noche a la intemperie.
“Se nos da la alerta de que un joven se extravió en Calle Lilas, cerca del volcán Poas, comenzamos labores en la noche para tratar de ubicar algún rastro y esta mañana se nos indicó que por propios medios llegó a una cabaña, donde lo abordamos en condición estable.
Nos indica que buscó refugio cerca de un árbol, no se movilizó de la zona donde se vio extraviado y en la mañana buscó una salida”, manifestó Jeison Murillo, rescatista de la Cruz Roja.
MILAGRO
Las horas pasaron y el último joven, aún sin identificar, no aparecía. Los familiares comenzaron a desesperarse, ya que las intensas lluvias y las bajas temperaturas que conducen a la hipotermia hacían temer lo peor, pero un milagro, como afirma su madre, lo salvó de una muerte segura.
“Definitivamente es un milagro. Agradezco a todas las personas que lo pusieron en oración. La verdad considero que mi hijo volvió a nacer porque solo una acción de Dios lo mantiene vivo.
Agradezco a la policia y la Cruz Roja, que nos ayudaron, y a todos mis compañeros de trabajo que me acompañaron dándome su apoyo”, comentó Lilliana Carvajal Murillo, madre del extraviado.
Los socorristas de la Cruz Roja informaron que tras un chequeo general se determinó que el muchacho estaba en buen estado de salud y lo llevaron con sus familiares, que agradecen al Creador por sacarlo con vida de esta situación.