“No quiero cambiar lo que soy, dónde nací y qué hacer”

Ariel Robles muestra su lado más personal a Grupo Extra

El candidato frenteamplista Ariel Robles asegura que la carrera presidencial y su rol en la dinámica política nacional no lo han hecho perder la persona que realmente es, ni su personalidad ni lo que representa desde niño cuando creció en su natal Pérez Zeledón.

Más allá de desgranar sus proyectos impresos en un plan de gobierno de 193 páginas, el aspirante mostró a Grupo Extra su lado más humano, cómo se percibe y de qué manera trata de mantener su esencia y de tener tiempo para todo, a pesar de manejar una agenda llena de actividades la mayor parte del día.

“Yo creo que uno viene a la política a cambiarla, no a que lo cambie a uno, por eso sigo siendo igual. 

No me quito los aretes para hablar en un espacio político, no me pongo las medias más formales porque no soy así. 

Voy al supermercado a veces con mi ropa de domingo, no soy ese. 

No quiero cambiar lo que soy, dónde nací y qué hacer y que ese que está ahí, que viene de ahí, que sea el mismo que pueda ocupar cualquier cargo público incluido la Presidencia de la República”, explicó Robles.

A sus 34 años, el candidato asegura que una de las pruebas de que aún mantiene viva la misma esencia que tenía cuando era un niño en San Isidro del General es su madre, quien le confirma que sigue teniendo el mismo espíritu.

“Un día lo hablé con ella y ella me dijo: ‘de lo único que me siento completamente tranquila es de verlo y seguir viendo a mi hijo que no ha cambiado’”, subrayó.

Alta sensibilidad

Aunque en la Asamblea Legislativa es común verlo liderando debates, cuestionamientos y haciendo reclamos al Poder Ejecutivo, la fuerza de sus discursos no cambio que se mantenga como una persona altamente sensible, cualidad que ganó gracias a sus seres queridos desde que estaba pequeño.

“Somos una familia muy emotiva nosotros somos muy emocionales. Yo fui un niño que creció siendo educado con la sensibilidad de sus emociones, no oculte sus emociones: ‘si tiene que llorar, llore, si tiene que reír, ría’, así crecí, así soy como adulto si algo me emociona mucho”, agregó Robles.

El candidato comenta que esta faceta ha sido una de las que más se ha visto expuesta durante la carrera electoral, pues tiene contacto con muchos seguidores que le demuestran su apoyo y admiración de muchas maneras. 

“Las muestras que hemos visto de cariño de la gente nos honran mucho, que una persona me haga un dibujo, que me compre un regalo, este pin que me regaló una persona me lo puse aquí. 

El otro día me hicieron una canción y la cantaron. Mi mamá estaba ahí y nos emociona mucho eso”, señaló Robles.

Docente de familia

Robles es de profesión docente, específicamente en la rama del inglés, sin embargo, no es el primero en su familia en estar ligado a la pedagogía ya que desde sus parientes cercanos hasta otros más lejanos comparten carrera con el actual diputado.

“Mi mamá educadora, su suegra, es decir, la mamá de mi papá educadora, dos hermanas de mi mamá igual son educadoras. 

Es decir, mi familia es una familia de docentes, entonces conocía de todo lo que hablan las personas docentes durante toda mi vida”, afirmó.

Esta situación le hizo ver el sacrificio que conlleva esta carrera, así como a desarrollar una sensibilidad especial por los profesores, pues era testigo de cómo su madre en algunas ocasiones se acostaba a las 12 de la noche revisando exámenes o completando informes administrativos.

“Un docente desgastado, quemado, acabado, no va a dar clases bien, no va a ser capaz de dar clases porque es un martirio, ir a dar clases así es un martirio y yo lo sé porque soy hijo de una maestra”, mencionó Robles.

El diputado continuará sus giras y sus compromisos en las diferentes comunidades, tratando de conseguir votos para convertirse en el presidente 50° de Costa Rica a partir del próximo 8 de mayo.