“No podemos estar pensando en qué harán los demás equipos”

Paulo Wanchope y el Herediano se juegan la clasificación a la siguiente ronda de Copa Centroamericana

Tope

Herediano afrontará un partido de máxima exigencia en la Copa Centroamericana, donde está obligado a ganar por más de dos goles y además deberá esperar otros resultados para conseguir la clasificación a la siguiente ronda.

El panorama es complicado para el conjunto florense, que atraviesa un semestre difícil y todavía no ha conseguido una victoria en cancha desde el inicio de la temporada. Ahora, con Paulo Wanchope al frente del equipo, el “Team” tendrá que buscar una remontada que le permita mantenerse con vida en el torneo regional.

A pesar de la situación, Wanchope aseguró que el plantel tiene claro cuál debe ser el camino para afrontar el compromiso y que no pueden distraerse pensando en los resultados de los demás equipos.

“Yo creo que es sencillo, nosotros ya tenemos un plan de juego, ya tenemos claro cómo contrarrestar al rival, cómo atacarlos y es en eso en lo que debemos de concentrarnos”, explicó el técnico.

Para el estratega, la prioridad será ejecutar de buena manera todo lo trabajado durante los entrenamientos y aprovechar la información que tienen sobre el rival.

Nosotros podemos controlar nuestras acciones, la información que tenemos, interpretar toda la información que le hemos dado a los jugadores, lo que hemos trabajado y concentrarnos en lo que vamos a hacer en ese partido”, señaló.

Herediano necesita hacer su parte antes de comenzar a mirar hacia otros resultados. Wanchope considera que el equipo no puede entrar al terreno de juego condicionado por lo que suceda en los otros compromisos de la jornada.

“Queremos ganarlo, hemos planificado el juego para ganarlo y a partir de ahí ya esperar. Tenemos que hacer nuestro trabajo, no podemos estar pensando en qué van a hacer los otros equipos y si a lo último nosotros no sacamos la tarea”, afirmó.

El entrenador también confía en la experiencia de sus futbolistas para manejar la presión de un encuentro en el que no existe margen de error.