No permitamos que nos sigan echando a perder a nuestros jóvenes

Con asombro, preocupación y sobre todo tristeza, vi las noticias que daban cuenta de los jóvenes intoxicados, al parecer, tras consumir una droga sintética en un bar. Quiero hacer un llamado a los padres y madres para que no se desentiendan de sus hijos, aunque tengan más de 18 años, siguen siendo jóvenes y necesitan […]

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Con asombro, preocupación y sobre todo tristeza, vi las noticias que daban cuenta de los jóvenes intoxicados, al parecer, tras consumir una droga sintética en un bar.

Quiero hacer un llamado a los padres y madres para que no se desentiendan de sus hijos, aunque tengan más de 18 años, siguen siendo jóvenes y necesitan de su guía, de sus consejos. Ellos son amenazados por drogas potentes y sintéticas que por lo visto son fáciles de conseguir y nuestra participación en la prevención es fundamental.

En el hogar debe haber reglas claras, sin autoritarismo. Siéntese con ellos, a escucharlos, a aconsejarlos, obsérvelos y esté atento a cualquier señal de alarma, como un cambio en la conducta. Conozca los ambientes en que se desenvuelven y los amigos que frecuentan, porque si ellos consumen drogas, ya hay más razones para preocuparse.

Por ser su hijo mayor de edad, usted no le puede impedir que vaya a un bar o una discoteca, pero sí puede aconsejarlo, pídale que tenga malicia, que no acepte bebidas, que no se descuide, que en la medida de lo posible pida las bebidas cerradas y sobre todo que tenga fuerza de voluntad para decir no.

Algunos muchachos prueban una droga por curiosidad, broma o sencillamente por complacer a sus amigos, sin darse cuenta de que al hacerlo están jugando a la ruleta rusa. Porque ese quizás sea el inicio de una adicción.

Por tiempo se ha minimizado el problema de las drogas, al decir que casi todos consumen marihuana y hasta se le han atribuido a esta facultades curativas, pero los tiempos cambian y ahora estamos hablando de otras drogas, en su mayoría sintéticas, que no solo producen efectos alucinógenos, sino que pueden llevar a la persona hasta la tumba.

Mi llamado también lo extiendo a los dueños y administradores de bares, deben ser conscientes del daño que se está ocasionando a los muchachos, sean más rígidos y cuidadosos en sus negocios. Y ni qué decir de las autoridades policiales y municipales, si tienen conocimiento de los lugares donde se están dando situaciones anómalas, intervengan, pero háganlo ya.

El flagelo de las drogas es mundial, cobra vidas, destruye hogares, roba futuros, apaga ilusiones. Levantemos la voz como sociedad y no permitamos que se siga echando a perder  a nuestros jóvenes.

 

*Presidenta Comisión Costarricense

 de Cooperación con la Unesco