“No nos interesa cogobernar”

Al tiempo que rechaza no estar en luna de miel con el gobierno, la Unión Costarricense de Cámaras y Asociados del Sector Empresarial Privado (Uccaep) defiende haber entregado el premio de funcionario del año al exministro de Trabajo, Víctor Morales.  El presidente de Uccaep, Ronald Jiménez, y el director Fabio Masís conversaron un equipo encabezado […]

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Al tiempo que rechaza no estar en luna de miel con el gobierno, la Unión Costarricense de Cámaras y Asociados del Sector Empresarial Privado (Uccaep) defiende haber entregado el premio de funcionario del año al exministro de Trabajo, Víctor Morales. 

El presidente de Uccaep, Ronald Jiménez, y el director Fabio Masís conversaron un equipo encabezado por Iary Gómez, gerente general del Grupo Extra, y Paola Hernández, directora de El Periódico de Más Venta en Costa Rica.

Entre otras cosas, Jiménez señaló que este es el país de Latinoamérica donde el Presidente de la República tiene el menor rango de acción. 

¿Qué es la Uccaep?

– Agrupa a 50 cámaras empresariales nacionales de diferentes ámbitos, como Cámara de Comercio, industrias, hoteles, restaurantes y comerciantes detallistas, que es la más grande en cantidad de afiliados en cuanto a miembros, tiene como 6.300 abastecedores pulperías, porque por otro lado está la Asociación Bancaria Costarricense, donde no pasan de 25 miembros, pero es grande. 

¿Dónde tiene presencia la Uccaep?

– Por diferentes leyes y decretos, la Uccaep nombra a más de 100 personas en juntas directivas de 75 instituciones, lo cual también nos da responsabilidad, información y por supuesto la oportunidad de opinar dentro de cada una, sin que sea nunca nuestro objetivo cogobernar.

¿Cómo manejan los intereses de cada cámara?

– Cada cámara tiene intereses diversos. Uno de nuestros retos generales es mantener a un sector unido, a un exportador que quiere el dólar alto y a la de comercio que quiere el dólar bajo. Esos son los temas que tenemos que conciliar como cámara. Hay otros más complejos como salarios mínimos, situación fiscal… a lo interno tenemos 20 comisiones y generamos el 85% del empleo de todo Costa Rica. Nuestro objetivo es que haya un ambiente sano de negocios. 

¿Cómo nombran al exministro de Trabajo funcionario del año cuando fueron críticos en el tema del desempleo?

– Yo diría que no es contradictorio, todo lo contrario. El ministro (Morales) era el coordinador de la Alianza para el Empleo y el Desarrollo Productivo, es una coordinación no muy sencilla porque le toca a un ministro que no tiene la jerarquía para dar órdenes a otros ministerios u otras instituciones coordinar, creemos que esa labor de coordinación ha dado resultados intermedios. 

¿Ustedes eran los principales críticos del gobierno o no?

– Hemos estado insistiendo con este gobierno que a Costa Rica le adolecen dos tipos de problemas, uno de percepción o confianza y otros son los estructurales. En los primeros meses de gobierno fuimos muy críticos porque veíamos señales confusas entre los diferentes jerarcas donde los inversionistas no estábamos claros del tipo de gobierno y la orientación. Ellos hablaban del cambio, nos mencionaban mucho el cambio, sin decir cuál era el cambio. Fuimos críticos, muy duros; el primer aumento salarial fue el triple del que la fórmula arrojaba por inflación, nos pareció complaciente el primer presupuesto que se aprobó, yo creo que a nadie le gustó, todo eso daba señales. 

¿Cómo nace el Consejo Presidencial de Competitividad?

– A partir de todo eso, la Uccaep sugiere crear el Consejo Presidencial de Competitividad al presidente Luis Guillermo Solís y a finales de 2014 empezamos reuniones casi que mensuales donde podíamos llevar temas y fuertes. Pudimos llevar al Presidente, vea lo que está saliendo del reglamento del MEIC o del INVU, y le llevamos un compendio inicial de por qué el empresario no tenía confianza y posiblemente no las había visto todas juntas. Ahí le pareció más claro y el estar discutiendo por la prensa tampoco genera confianza. Si lo ven solo peleando con las autoridades, la gente no va a invertir con toda confianza. 

¿En qué cambió la relación?

– Primero el problema de confianza se ha venido solventando, ya tenemos una mejor relación. Nos reunimos más seguido, ya tenemos acceso a jerarcas que estaban autistas, ahora coordinamos bastante. No nos interesa cogobernar, sino coordinar acciones. Así se crea el Consejo Presidencial de Competitividad, donde uno de los grupos es la Alianza para el Empleo para el Desarrollo Productivo (que coordinaba el exministro Morales). 

Volviendo al tema del premio al exministro de Trabajo. ¿Ustedes lo criticaban o no?

– No. Veálo por el tiempo. Los primeros 12 meses de este gobierno fueron bastante difíciles. Las señales eran confusas, para efectos de generación de confianza, en ese momento influía más en la desconfianza, tanto así que salió en un diario a decir que el país estaba sesgado por años a favor del sector empresarial, el Ministro de la Presidencia dijo eso, esa señal genera desconfianza, no existía el Consejo Presidencial de Competitividad y por ende no había nadie que coordinara acciones.

¿Y qué pasa con el ministro de Trabajo?

– En esos dos años fuimos muy críticos y por supuesto que el Ministerio de Trabajo debía hacer algo para coordinar los esfuerzos, el ministerio debía llamarnos, no es un asunto de arrogancia si tenemos un sector que genera 85% del empleo. Nosotros hicimos una conferencia criticando al ministro de Trabajo porque lanzó una estrategia nacional de empleo, donde no consideraba nuestra opinión y viendo el documento no tenía nada sustantivo. 

¿Y ahora están de luna de miel?

– No estamos de luna de miel. El día del lanzamiento de la política nacional de empleo, donde el sector empresarial no asistió, ese mismo día tuvimos una reunión con el Presidente de la República, y a partir de ese momento creamos el Consejo Presidencial de Competitividad, pero seguimos siendo críticos, no consideramos que estemos en una luna de miel. Lo que usted llama luna de miel… yo diría que ya tenemos un canal de comunicación. Aunque no nos digamos siempre cosas lindas, podemos hablar. El avance en lo eléctrico es tímido, como lo dijimos en el Congreso. Somos el país de todo Latinoamérica donde el Presidente tiene menor rango de acción, donde no manda. Él no puede meterse a instituciones. Vea usted, un funcionario sale diciendo algo desafortunado para el país y luego el Presidente lo critica. 

¿En qué han sido críticos?

– No estamos bien en institucionalidad, quisiéramos un crecimiento económico mayor al 5%, la generación de empleo no es espontánea. Fuimos críticos cuando Cinde hizo una feria de empleo y el gobierno lo sumó como si se hubiera generado.

Usted habla de que ahora hay una comunicación fluida. ¿Si es así, por qué acusan de mentiroso a Fernando Rodríguez, viceministro de Hacienda?

– La pregunta debería ser para él porque yo no fui el que mentí, y ciertamente no es una luna de miel. En el tema de Hacienda, ellos mandan un proyecto de Fraude Fiscal con un texto que originalmente eliminaba la figura de un juez, se metía con unos riesgos de institucionalidad muy complejos. Nos reunimos con los técnicos de Hacienda y en la última reunión hubo cinco puntos donde no estuvimos de acuerdo y no avanzamos, entonces dijimos “nos vemos en la Asamblea”. Ellos mandaron un texto sabiendo que había cinco puntos donde no estábamos de acuerdo. Ninguno se refería al registro de accionistas. 

¿Y qué paso?

– Sin avisarnos se lo sacó de la manga el viceministro de Hacienda y ahí lo mandó al proyecto de Fraude Fiscal y empezó el problema. La guerra diría yo sobre el tema. El mismo director de la Ocde, cuando vino, se reunió con nosotros y nos dijo que se busca a nivel mundial atender consultas fiscales de lavado de dinero, corrupción y terrorismo. Entonces se busca un mecanismo, hay recomendaciones. Algunos países han llegado a acuerdos donde se garantiza que no haya cacería de brujas y la confidencialidad. El mismo señor Gurría dijo que Costa Rica está en pañales, que la confidencialidad no se arregla poniendo un artículo en un proyecto de ley. 

¿Y la extensión de dominio?

– Al principio nos encanta y aplaudimos. Nosotros estamos a favor de que se persigan los negocios ilícitos, no solo porque son malos para el país, sino para el sector empresarial. En Colombia, un grupo puso una cadena de farmacias, que se llamaba La Rebaja, estaba hecha con dinero ilícito, vendían todo a mitad de precio, hizo quebrar a todas las farmacias; va contra negocios lícitos. La única solicitud que le hicimos a la comisión es que sea cuidadosa a la hora de redactar lo que tenga que ver con terceros lícitos. Si yo soy honesto y compré una propiedad que resulta otros habían comprado con dinero ilícito, ¿me la van a quitar? Esos son los temas que dijimos “tenga cuidado al redactar para que no se lleven en banda a los de buena fe, para proteger al tercero de buena fe”. 

¿Cree que la discrecionalidad se presta para un tema de acoso?

– No quisiera hablar de acoso, aunque he sido muy crítico, yo tiendo a pensar que la mayoría de empleados públicos son buenos, lo que falta es ponerlos más rectos, porque creo que están muy cómodos, y los que no son buenos hay que echarlos, nuestro estatuto de Registro Civil no ayuda mucho. Con esa herramienta, se hace casi imposible despedir gente se ha confabulado de manera espantosa. Necesitamos una reforma del Estado aunque vayamos por partes.

El presidente Solís dijo de una vez “no” a su propuesta de reforma. ¿Cómo lo sintió?

– El comentario me pareció apresurado, no con mala intención. Si revisamos los proyectos, que el mismo Ejecutivo ha enviado a la Asamblea, empleo público, pensiones, caja única, ahí hay una reforma del Estado. Yo creo que sí hay temas de reforma del Estado que se están viendo sí como reforma. El comentario no es afortunado, ni muy certero, es parcial; no nos sorprendió y seguimos adelante con los acuerdos y varios incluyen reforma del Estado. 

¿Qué piensa de las reglas fiscales?

– Son muy buenas porque permiten que ningún gobierno haga loco. Lo presentó Hacienda, lo consideramos como un borrador muy borrador, le falta bastante y de lo que vimos la camisa de fuerte que se están poniendo está muy flojita, han de ajustar más otras cosas. 

¿No se debe recortar más el gasto para hablar de reforma fiscal?

– Nuestra posición primero era que debían ser aprobados los proyectos del gasto y antes de eso ni me hable de impuestos, pero si seguimos así no van a avanzar porque deben ir en paralelo. Acordamos en la Uccaep que las discusiones en temas fiscales serán tratadas de manera integral, incluyendo renta e IVA, en el entendido que se respetarán las sensibilidades de cada sector. Vamos discutiendo en forma paralela, no hemos hablado de aprobar nada. 

¿El interlocutor debe ser el presidente Solís?

– A la construcción le iban a meter el IVA, eso va a hacer subir una casa de interés social. Esa reunión ya se dio con la Cámara de la Construcción y el Ministerio de Hacienda. No es que el presidente Solís va a estar en todas las reuniones, pero los grandes acuerdos requieren liderazgo del presidente. Yo creo que todo el mundo está de acuerdo en por qué. 

¿El IVA va a salir consensuado? 

– Yo creo que va a tener discusiones serias bien intencionadas que facilitarán llegar a un buen resultado, no puedo garantizarlo desde ahora. Están empezando las conversaciones, pero que el Ejecutivo cambiara de interlocutor va a facilitar que esas conversaciones se sigan dando. Lo que vamos a hacer es discutir, no vamos a firmar nada en paralelo.