No ir al Mundial generaría pérdida de más de ¢35 mil millones

Economía se dinamiza por el consumo interno

Ante el panorama incierto que tiene la selección de Costa Rica en su clasificación al próximo Mundial, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, su ausencia tendría un efecto negativo sobre la economía costarricense. 

El economista Leiner Vargas estimó que, en los efectos indirectos, se podría perder un monto cercano a los $70 millones (más de ¢35 mil millones).

“La preocupación provino esencialmente de esa pregunta, ¿qué pasaría si la selección no va al Mundial? ¿Cuál es el impacto económico que eso tiene? Entonces, dividimos este impacto en los componentes de la producción y de la dinámica económica interna que se ven afectados por la industria del fútbol y en particular que se verían afectados por no tener el Mundial”, explicó. 

Especialmente en sectores vinculados al comercio de electrodomésticos, entretenimiento y consumo de alimentos. La Cámara de Comercio de Costa Rica (CCC) advierte que este tipo de eventos actúa como un motor en la economía y, al no darse, se perdería un repunte temporal.

“La clasificación de la Selección Nacional a un Mundial impacta como un acelerador del consumo y permite dinamizar múltiples categorías del comercio formal. Para el sector, este evento se traduce en más visitas a puntos de venta, mayor rotación de inventario y mejores oportunidades de promoción”, indicó Karol Fallas, presidenta ejecutiva de la Cámara. 

En la experiencia de Catar 2022, las ventas de pantallas aumentaron hasta un 50% en el mercado local. Sin la participación de la Sele, el sector tecnológico, que incluye televisores, teléfonos inteligentes, proyectores y planes de TV o streaming, perdería una oportunidad en preventas, financiamiento y promociones especiales.

El impacto se sentiría también en el entretenimiento fuera del hogar: restaurantes y bares suelen capitalizar estos torneos con paquetes promocionales y actividades temáticas para atraer clientes. Vargas calcula que la pérdida económica rondaría, en el escenario más crítico, los $40 millones. 

“No solamente cuando hay peligro de que no clasifiquen para un mundial, sino cuando la selección nacional está jugando mal, como lo está haciendo actualmente, nuestras ventas caen hasta un 25%. Hay mucha preocupación porque a nivel comercial ya nos está afectando”, comentó Mauricio Rodríguez, presidente de la Cámara Costarricense de Restaurantes (Cacore). 

Otro sector que resentiría el golpe es el retail deportivo, pues las ventas de camisetas, calzado y accesorios relacionados con la Sele suelen aumentar significativamente durante una clasificación. 

Al igual que la marca país expuesta en uno de los eventos con mayor audiencia a nivel mundial, que genera oportunidades para atraer turismo a Costa Rica. 

“El Mundial genera más audiencia que una campaña de promoción del Instituto Costarricense de Turismo. Es un escenario de promoción para el país muy significativo. No estar presente eliminaría ese beneficio, esa posibilidad de marca para el turismo y para las industrias de exportación como el café”, agregó Vargas. 

De acuerdo con la estimación del economista, entre el impacto por el consumo, los premios a la Federación por parte de la FIFA y la valorización de los jugadores por sus presentaciones, el monto puede llegar a los $120 millones.

Rumbo al Mundial

La Selección Nacional empató sus primeros dos partidos, para conseguir dos puntos de seis posibles. En caso de perder o empatar el próximo partido contra Honduras, las posibilidades de clasificar son mínimas. Costa Rica solo ha ganado una vez, de nueve encuentros, ante los catrachos como visitantes en las eliminatorias mundialistas.

Mauricio Rodríguez

Cámara de Restaurantes

“Uno se preocupa como como aficionado y como costarricense, pero también hay mucha preocupación a nivel comercial con estos resultados. La no clasificación nos traería una contracción del consumo a nivel general”. 

Leiner Vargas

Economista

“El efecto social no tiene un valor en sí mismo, pero sí hay que entender que no participar en el mundial tiene esta dimensión psicológica y emocional en el espíritu del costarricense que afecta las decisiones del consumidor”.