Niños de Turrialba ordeñan, bailan y preservan sus tradiciones

Festival de turismo en septiembre pretende visibilizar historias del cantón

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En las comunidades de Turrialba hay tradiciones que no solo se conservan, sino que pasan de generación en generación. Niñas que llevan el folclor costarricense a escenarios internacionales y un niño que desde pequeño aprendió a ordeñar y a elaborar queso son parte de esas historias que mantienen viva la identidad de la zona.

Foto: Randall Sandoval.

Dos niñas que bailan por Costa Rica

Reychel Evoleth Barrantes y Kendaily Ariadna Vega tienen 10 años y comenzaron a bailar folclor en 2022. Hoy forman parte de la Proyección Folclórica Lava y Leyenda de Turrialba y ya han representado a Costa Rica dentro y fuera del país.

Foto: Randall Sandoval.

Una de sus experiencias más importantes fue viajar a Panamá en mayo de 2026, donde obtuvieron el primer lugar en la categoría de dúo.

“Fue algo inolvidable y siempre va a quedar en nuestras memorias”, recordaron las niñas sobre aquella competencia.

Foto: Randall Sandoval.

“Yo desde bebé me encantaba bailar desde chiquitita y ya vi que había un grupo en Santa Cruz de Turrialba y ya vi que conocí personas, amigas, amigos y ya ahí empecé a bailar igual, me enamoré del baile”, compartió Reychel.

Para ellas, ponerse el traje típico significa mucho más que salir a bailar.

“Mucha emoción de poder representar al país, a la comunidad y seguir bailando”, expresaron.

Foto: Randall Sandoval.

El folclor también les ha enseñado disciplina, compañerismo y perseverancia. Aunque reconocen que algunas veces se frustran cuando un paso no sale durante los ensayos, aseguran que el apoyo de sus familias las impulsa a continuar.

“Nos apoyamos una a la otra y entre nuestros compañeros de baile. A veces nos frustramos pero luego lo podemos lograr gracias a nuestras familias, y a las personas que nos apoyan”, contó Ariadna.

Foto: Randall Sandoval.

“Significa mucho para nosotras porque es algo que empezó hace cinco años, es parte ya de nuestras vidas y es algo que nunca se nos va a olvidar. Ya no estamos tan encerradas, hemos cambiado, ya nuestros papás nos dicen que ya no somos las mismas, ya no estamos encerradas en el cuarto con el teléfono, cambiamos totalmente”.

Y a los jóvenes les dan un mensaje claro.

“Si se meten al baile les va a encantar, van a poder conocer a más personas y más grupos y van a aprender a no rendirse nunca”, agregó Reychel.

Foto: Randall Sandoval.

“La verdad que eso es lo que más lo gratifica a uno como papá, verlas que ellas se volvieron unas chiquitas disciplinadas, que ellas tienen sus horas para todo y el estudio no lo descuidan, que es lo más importante. Como mamá el orgullo que uno siente y verlas subidas en un escenario, cuando les han dado sus trofeos, cuando les han dado sus medallas, es una experiencia inexplicable”, concluyó Melania Carpio, mamá de Reychel.

Foto: Randall Sandoval.

Abraham y una tradición que comienza en el ordeño

En otra finca de la zona está Abraham Pereira Abarca, un niño de 10 años que desde los cuatro o cinco años comenzó a ayudar a sus padres con las labores de la finca.

Aprendió a ordeñar y ahora conoce parte del proceso para elaborar el tradicional Queso Turrialba, mientras su familia trabaja para alcanzar la Denominación de Origen.

Foto: Randall Sandoval.

“Yo siempre quise hacer queso, entonces yo le ayudaba a mi papá, yo aprendí a ordeñar, entonces yo le ayudaba para yo seguir aprendiendo cómo hacer el queso”, contó Abraham.

Foto: Randall Sandoval.

Su interés por esta tradición va más allá del trabajo diario. Él tiene claro qué quiere hacer cuando sea grande, “quesero”, respondió sin dudar.

“Es muy bonito hacer el queso porque uno siente que uno puede lograr más cosas. Uno nunca tiene que dejar de luchar por lo que uno quiere y quiero poder ayudarles a mis papás a hacer queso con la denominación de origen”, agregó.

Foto: Randall Sandoval.

Su padre, Sergio Pereira, explica que se trata de una herencia familiar que viene desde generaciones atrás y que ahora busca continuar en su hijo.

“La finca es una herencia que nos dejó mi papá y mi mamá en este caso. Esta finca hace 55 años que mi papá la compró en 9 mil colones, en unas condiciones que eran muy duras antes para trabajar. Yo desde que salí de la escuela, seguí con la tradición de lo que es producir leche, yo soy la generación quinta y ahí va generación tras generación heredando esa receta”, explicó.

Foto: Randall Sandoval.

“Ahora con un nuevo reto, leche con denominación de origen. Entonces estamos en ese camino para producirle queso con denominación, como lo hacía Lucas Vargas cuando llegó a esta zona”, agregó.

Para Abraham, mantener esta tradición también representa una forma de honrar a quienes estuvieron antes que él.

Foto: Randall Sandoval.

“Yo quiero seguir el camino que mi papá va a dejar y seguir adelante”, dijo Abraham.

“Es una gran responsabilidad porque uno es el reflejo de los papás, entonces espero que Abraham vea lo mismo que yo vi en mi papá y en mi mamá, entonces para mí es un orgullo que a él le guste esto, lo que es la producción de leche. El productor es el que más falta hace sinceramente, porque todos necesitamos comer”, concluyó Sergio.

Foto: Randall Sandoval.

Historias que también atraen turismo

Precisamente estas historias forman parte de la riqueza que las comunidades de Turrialba quieren mostrar a quienes visiten la zona.

Karen Castro, presidenta de la Cámara de Turismo de Turrialba, asegura que cada comunidad tiene algo particular que ofrecer y que las nuevas generaciones son fundamentales para mantener esas tradiciones.

“Hay bellezas naturales, culturales, históricas, mucha tradición también que todavía se conserva. Desde los 600 msnm hasta 3340 metros, el volcán Turrialba, segundo volcán más alto de Costa Rica. Cinco comunidades se van a unir precisamente en el Festival del Turismo, van a presentar todas las riquezas”, afirmó.

Foto: Randall Sandoval.

Por eso, del 25 al 27 de septiembre se realizará el Festival del Turismo de Turrialba, con participación de comunidades como: Calle Vargas, La Suiza, Tuis, Aquiares, Mollejones, Sitio de Mata, Colonia Agrícola de Guayabo. Habrá actividades culturales, gastronomía, bailes, caminatas, bingos y experiencias relacionadas con las tradiciones de la zona para toda la familia.

“Esperamos que existan más propuestas de buscar las tradiciones, de buscar la naturaleza, la cultura, y que cada uno de los proyectos, por ejemplo, este de las niñas, el de los niños explicando cómo elaborar queso, toda esa historia que también se promueva a futuras generaciones y que ya ellos a futuro sean los que estén al mando de un festival como este en setiembre. Los invitamos a organizar su propio itinerario ya que cada comunidad ofrece actividades especiales”, agregó.

El festival será una oportunidad para conocer de cerca estas y muchas otras historias de personas que, desde pequeños emprendimientos, el arte, la gastronomía y el trabajo del campo, mantienen viva la identidad de Turrialba.