
La situación en el Teatro Nacional de Costa Rica volvió a generar polémica durante la Comisión de Ingreso y Gasto Público, luego de que se discutieran los recientes trabajos de restauración en el inmueble.
Algunos miembros de la directiva sostienen que “no le pasó nada” a las puertas centenarias trasladadas a un taller, pero un informe de la Dirección de Patrimonio Cultural advierte un “daño irreversible” que requiere lijar nuevamente las puertas y retirar excedentes, poniendo en riesgo su tejido histórico.
Aida Faingezicht Waisleder, miembro del Consejo Directivo del Teatro Nacional, afirmó que “no le pasó nada las puertas.
No tenemos ninguna evidencia ni del experto que solicitamos que está por venir ni de las personas más calificadas que hay en el país en mantenimiento, restauración
y patrimonio con su experiencia que nos digan que esto es irreversible”.
Diputadas como Vanessa Castro y Kattia Cambronero criticaron la forma en que se manejó el proyecto de restauración y los pliegos de condiciones de la contratación otorgada a la empresa Reyco.
La controversia también incluyó cuestionamientos previos al ministro Jorge Rodríguez, quien dejó temporalmente el cargo a la viceministra Carmen Campos, madre de una funcionaria de Patrimonio, generando inquietud sobre posibles conflictos de interés.
Rodríguez aclaró que su separación del consejo fue “temporal” e incluso sostuvo que el hecho de que Campos esté vinculada de manera personal con Meza “no tiene nada que ver”.