
Da gusto ver cómo en el cantón de Nicoya pasan y pasan los años, pero las tradiciones se mantienen. Y cómo no, si hay una cultura tan rica y ticos deseosos de que este patrimonio no muera.
Los meses de noviembre y diciembre son muy especiales para los nicoyanos, pues desde el primer día se da la llamada Contadera, donde, con granos de maíz amarillo, blanco y morado, se cuentan los días en que se dará la “pica e’ leña”.
Esta última se dio el pasado fin de semana. Y es que esta leña se utilizará para cocinar la comida con ocasión de las fiestas en honor a Nuestra Señorita Virgen de Guadalupe, patrona de Nicoya.
Pero después vendrá la danza de la yegüita y toda una celebración en la que se incluirán pasacalles, bailes típicos, tope y demás muestras de que la cultura nicoyana está más viva que nunca.
Dicha tradición indígena data de 1544. La pica e’ leña se lleva a cabo para alistar todo el combustible que se utiliza durante las fiestas de la Virgen de Guadalupe, en el mes de diciembre. El movimiento comienza desde la víspera, cuando el mayordomo lleva las ollas, los guacales y todos los enseres que servirán para brindar al día siguiente en el abastecimiento y las bebidas.