
Sebastián Padilla continúa consolidándose como una de las grandes revelaciones del torneo con Municipal Liberia, no solo por su rendimiento, sino también por el carácter que ha demostrado dentro del campo.
El joven protagonizó una aparatosa acción en el duelo ante Sporting FC, cuando chocó con el portero Leonel Moreira en una jugada ofensiva. El impacto le provocó una profunda herida en la ceja izquierda que requirió siete puntos de sutura.
El propio Padilla relató el momento: “Yo pateo y no lo veo a él. Cuando me volteo, ya choco, pero no me había dado cuenta de que estaba cortado. Fue cuando me limpié que sentí algo caliente; pensé que era sudor, pero era sangre”.
La situación obligó su salida inmediata. “La herida era muy profunda. Intenté volver, pero sangraba mucho, entonces me dijeron que saliera para coserme de una vez”, explicó.
A pesar del golpe, el volante volvió a jugar ante Alajuelense, con un vendaje visible y el ojo aún enrojecido. “Es incómodo, estorba un poco porque la herida está cerca del ojo, pero trato de no pensar en eso. Quiero jugar todo lo que se pueda”, afirmó.
Incluso, reconoció las molestias: “Siento como una basurita en el ojo, pero cuando uno quiere jugar, hace todo lo posible”.
Padilla también restó importancia a quienes no colocan a Liberia entre los favoritos. “No vivimos de eso. El camerino está unido y creemos que podemos ser campeones. Por algo estamos en semifinales”, señaló. Además, destacó la influencia del técnico José Saturnino Cardozo, a quien considera una figura clave en el crecimiento del grupo y en el buen momento que atraviesa el equipo.