Ni los rayos frenan al león

Rayos, lluvia, una cancha empozada y un equipo rival que dio pelea fueron, entre otras, las adversidades que enfrentó el León rojinegro en su visita a Jicaral. Por 30 minutos el juego se pospuso para evitar que los actores fueran impactados por un rayo. Al regreso no hubo mucho cambio en lo que ya se […]

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Rayos, lluvia, una cancha empozada y un equipo rival que dio pelea fueron, entre otras, las adversidades que enfrentó el León rojinegro en su visita a Jicaral.
Por 30 minutos el juego se pospuso para evitar que los actores fueran impactados por un rayo. Al regreso no hubo mucho cambio en lo que ya se había visto, dos cuadros con buen fútbol jugando al fútbol-cross.

EL INICIO

Con 33 grados de temperatura y un tremendo aguacero ambas oncenas saltaron a la cancha del estadio de la Asociación Cívica Jicaraleña. Los primeros 30 minutos de juego fueron para el cuadro local. Tenía el control del balón y se proyectaban muy bien por los costados.
En tan solo diez minutos Adonis Pineda y José Miguel Cubero evitaban que se partiera en dos la cabaña manuda.
A la escuadra eriza le faltaba un hombre que controlara la de gajos en el centro de la cancha, levantara la cabeza y viera al compañero mejor ubicado para proyectarlo al ataque. Además, los leones cometían mucha falta para pausar el juego de los Jeaustin Boys.
Por momentos parecía que a propósito entregaban la iniciativa a los locales. Era lógico que iba a intentar hacer daño y con ese toque de pie a pie se iban a cansar más.
De seguro Carevic les indicó que al ponerse la aguja sobre la media hora era el momento de encender motores. Pues así lo hizo la Liga y se vio otra cosa. Ya generaban más, dominaban la número cinco y en una de esas se dio el primer tanto cuando Ariel Lassiter recibe dentro del área, se quita las marcas de William Fernández y Jefry Valverde para marcar el primer tanto en tan solo 38 minutos de juego.
La Liga había bajado la intensidad a propósito pues apenas cuatro minutos después llega el segundo tanto. Anthony López sirvió a Lassiter quien con gran quiebre se lleva al portero Luis Alpízar para la segunda diana.
Así se irían al descanso con ventaja, pero al fin y al cabo un marcador engañoso.
De vuelta a las acciones el terreno de juego estuvo muy pesado, completamente empozado, por lo que el manejo de la pelota se complicaba.
Los manudos volvieron a mostrarse, los de casa respondieron en su deseo de emparejar las acciones y se vieron mejor.
Ya sobre el minuto 74 el central junto a sus asistentes y a los delegados determinaron posponer el juego y dar 25 minutos de tiempo para que pasara la rayería. No era por la cancha empozada.
La Liga sigue con paso arrollador. Se ubica en la cima con 26 puntos, 9 arriba de Saprissa, Herediano y San Carlos, sus inmediatos seguidores. Morados y florenses deben dos juegos al calendario, mientras que los norteños solamente uno.