Narcos prefieren jalar mercadería en lanchas

Las autoridades de Guardacostas y la Policía de Control de Drogas (PCD) decomisaron, en lo que llevamos de año en el Pacífico costarricense, 18 lanchas cargadas de cocaína oculta en diferentes compartimentos que se traía del sur del continente y al parecer se llevarían a México y Estados Unidos.  Mientras que, en el Caribe, únicamente […]

Las autoridades de Guardacostas y la Policía de Control de Drogas (PCD) decomisaron, en lo que llevamos de año en el Pacífico costarricense, 18 lanchas cargadas de cocaína oculta en diferentes compartimentos que se traía del sur del continente y al parecer se llevarían a México y Estados Unidos. 

Mientras que, en el Caribe, únicamente 3 embarcaciones han sido interceptadas con marihuana traída de Jamaica.

Más de 12 toneladas de polvo blanco se incautaron en casi una decena de lanchas rápidas con motores fuera de borda, pesqueras o flotando en el mar frente a las costas de Golfito, Quepos y Puntarenas. Los cargamentos van desde los 70 kilos hasta 1 tonelada.

El estupefaciente fue descubierto oculto en cargas de refrigeradores, en sacos de gangoche y sobre la cubierta. Luego de un viaje de dos días, en el mar hacen transbordo con los que la reciben, quienes dan dinero y combustible.

De acuerdo con fuentes antidrogas, los cárteles están librando una feroz batalla por tener el control del transporte marítimo cerca de la costa del Pacífico central y de la carga ilegal que llega que incluye, además de la coca, armas de fuego y en ocasiones dinero en efectivo.

Desde hace dos años, ejecuciones al estilo del crimen organizado se han disparado en el Caribe, adonde no solo se trae la hierba, sino que las semillas de la droga son sembradas en Talamanca.

Fuentes policiales aseguraron que en los últimos dos años el crimen organizado modificó la estrategia en el envío de cocaína a México. Pasó del uso de contenedores en barcos de cargamento a lanchas pequeñas, pero muy rápidas, con sistemas rastreadores muy modernos.

Los paquetes sellados con cocaína, atados uno a otros, han sido lanzados desde avionetas o embarcaciones en una franja bastante amplia en el Pacífico, por lo que Guardacostas mantiene al menos dos modernas embarcaciones interceptoras que trabajan en conjunto con aviones gringos.

Los cargamentos, de no más de una tonelada, son rescatados por embarcaciones con hasta tres motores fuera de borda de 250 caballos de fuerza para el arrastre de la cocaína a islotes o tierra firme, donde la almacenan en viviendas y posteriormente sacan poco a poco para continuar su camino.

Las autoridades han realizado decenas de persecuciones de embarcaciones, tipo Go Fast que transportaban decenas de bultos con una tonelada de cocaína, además de comida para la tripulación, donde el capitán regularmente es un marinero que conoce del oficio de la navegación, mientras que los otros forman parte del grupo delictivo.