“Narco cultura” mexicana se infiltra en grupos criminales ticos

Expertos advierten que creencias populares pueden ser confundidas

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El reciente hallazgo de un altar a un “narco santo” durante un operativo policial ha generado una serie de reacciones a nivel nacional.

Se trata de la figura de Jesús Malverde, una creencia popular de origen mexicana que asocia la figura del “narco santo” con prosperidad dentro de las actividades delictivas.

Para varios expertos, esto refleja como la influencia de la “narco cultura” mexicana permea más los grupos de crimen organizado en Costa Rica. 

“Se trata de tipos de comportamientos que se copian de otras sociedades, por lo cual este tipo de bandas lo que hace es copiar conductas de otras sociedades, como las creencias mexicanas de la Santa Muerte o este señor Malverde”, dijo Gabriela Mora, psicóloga forense. 

Mora señala que estas “narco estructuras” nacionales se han visto influenciadas también por “narco corridos”.

El criminólogo Rodrigo sostiene que estas personas integrantes de organizaciones criminales buscan justificar sus antivalores por medio de estas prácticas y creencias. 

“Mucha de la gente que está involucrada en actividades criminales lo hacen suponiendo que su Dios, si así lo quiere, y si sus convicciones religiosas lo respaldan, son protegidos con estas figuras de supuestos santos”, explicó. 

Campos resaltó que, aunque esto se está viendo apenas en Costa Rica, en otros países de la región es muy común, especialmente en México y Colombia, donde se venera a ciertos personajes. 

Para la psicóloga criminal Eyling Jaenz, el país atraviesa un proceso de “mexicanización” muy acelerado, tras décadas de tener una influencia de grupos colombianos. 

“Estas cosas de figuras de santos narcos milagrosos o estatuas de la Santa Muerte nunca se había visto antes, pero al ver estos casos, podemos darnos cuenta que muchas ya puedan estar adoptando estas prácticas por creencias populares”, afirmó.

Sin embargo, hizo un llamado a no normalizar estas actividades, ya que muchas personas que se dedican a delinquir por medio de grupos criminales tienen finales violentos o llenos de dolor. 

“Independientemente de las creencias se tiene que hacer ver que las personas partícipes de estas actividades delincuenciales no traen más que destrucción, ruina, provocando muerte alrededor o en la misma persona, se trata de actividades de alto riesgo donde terminan en la cárcel o muertas”, agregó. 

Eyling Jaenz

Psicóloga criminal


“Estas cosas son una señal de alarma de que el crimen organizado en Costa Rica está adoptando estas tradiciones, costumbres o creencias de México, en un país que ya sabemos los problemas que tienen por el narcotráfico por secuestros, sicariato, torturas, que son prácticas de todos los días y se están copiando ahora en territorio costarricense”.