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Un reconocido narcotraficante de la Zona Sur habría contratado un sicario para que ejecutara de seis balazos un bartender de 26 años que estaba trabajando en el bar restaurante Hotel Mar y Luna en Golfito.
Tal como lo informó DIARIO EXTRA en la edición de ayer, la víctima fue identificada por las autoridades como Benedict Esteban Sancho Carvajal, quien recibió el plomo en la cabeza, rostro, espalda y brazos que le causaron la muerte de forma inmediata.
Fuentes confidenciales aseguraron que el cantinero, quien al parecer tenía varias semanas piropeando a la mujer del capo, había salido de la cocina cuando fue perseguido por el pistolero, a corta distancia accionó un arma calibre 9 mm hasta caer con los pies metidos en las bancas.
Según algunos clientes que por temor a represalias no se identificaron, el asesino llegó en un Nissan B13 sin placas, color oscuro, se puso una capucha y se fue directo a su objetivo; los presentes pensaron que eran bombetas.
Gerald Campos, subdirector del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), aseguró que se están recolectando las pesquisas sobre lo sucedido y la víctima no tenía antecedentes.
“Es importante obtener la versión de los clientes y compañeros de trabajo para tener claro qué fue lo que sucedió, estamos verificando si hay video de seguridad”, acotó.
Los presentes pensaron que se trataba de juegos pirotécnicos luego del gane del Deportivo Saprissa ante la Liga, por lo que toda la algarabía se convirtió en desesperación, sangre y muerte que deja una familia trabajadora sumida en el dolor.
Trascendió que en el bar del negocio trabajan 4 varones y 2 mujeres, quienes vieron salir mucho humo luego de que accionaran el arma, salieron huyendo esparcidos para ponerse a salvo, mientras que el desalmado se montó en el carro que estaba afuera.
Pese a que las autoridades realizaron un fuerte operativo en Golfito no fue posible ubicar a ningún sospechoso del crimen ni el auto que utilizaron dos personas para emprender la huida, sin embargo no se descarta que el sicario se ocultara cerca.
La joven víctima era oriundo de Pérez Zeledón y por motivos laborales residíoa en Golfito, donde aseguraron que era una persona tranquila, trabajadora y amable.