
Fernando Ramírez, director del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), afirmó que ha sido imposible vender o generar beneficios con el motel Infinity, ubicado en San Rafael de Alajuela, el cual permanece bajo custodia de la entidad.
La propiedad fue entregada hace tres años como depósito judicial y ha sido ofrecida en al menos tres subastas sin éxito.
Valorado en $6 millones (¢3.000 millones), el inmueble no ha producido ningún rendimiento económico, según explicó Ramírez.
El lugar cuenta con 11 mil metros cuadrados y 48 habitaciones. Aunque su precio ha sido reducido hasta en un 30% en los remates, no ha recibido ofertas.
“Hemos cometido errores. Por ejemplo, el motel Infinity lo tenemos en custodia desde hace tres años. Está valorado en $6 millones, lo hemos subastado y nadie lo adquiere porque es muy caro”, reconoció.
Añadió que mantener el edificio cuesta ¢40 millones al año, lo que representa una carga significativa para el presupuesto institucional.
“Estos bienes nos generan complicaciones. Esa es la evaluación de costo-beneficio que debemos considerar al recibir activos decomisados al narcotráfico”, puntualizó.
Actualmente, el ICD administra 43 propiedades con un valor aproximado de ¢8 mil millones, de acuerdo con tasaciones oficiales.
“La mayoría ya están en proceso de comiso. Estamos definiendo su destino; muchos serán entregados a fundaciones u organismos públicos dedicados a la prevención”, detalló.
Desafío
Ramírez subrayó que otro desafío es mantener actualizadas las valoraciones de los inmuebles, requisito necesario para realizar donaciones.
“No podemos transferir propiedades si no contamos con un avalúo vigente, y solo tres funcionarios se encargan de esta labor”, afirmó.
Estas declaraciones surgieron luego de que Randall Zúñiga, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), cuestionara que el ICD no retenga todos los bienes incautados al crimen organizado. Sin embargo, Ramírez aclaró que la entidad no dispone de capacidad para asumirlos todos.
“El hecho de que no sea de nuestro interés no impide que el Ministerio Público lo considere útil en un proceso penal, o que el OIJ lo requiera y lo traslade a sus depósitos en San Joaquín de Flores”, concluyó.
Casa del Palidejo
Es una mansión que fue puesta también en manos del ICD y que tras 12 años de haberla recibido en depósito provisional tampoco ha logrado ser vendida, tras varios intentos. Este inmueble le cuesta anualmente ¢1 millón a la institución, que incluso se evita el tema de seguridad, ya que está ubicada en un residencial que cuenta con seguridad privada.
Casa de “Manzanita”
Tras aprender de casos anteriores, y al no tratarse de un bien con interés económico, el ICD optó por no tomar el control de la propiedad. Esto porque después de la valoración inicial se descubrió que estaba construida sobre varios lotes en la ciudadela León XIII, lo que dificulta determinar quiénes son los verdaderos dueños. En caso de que quede en firme la sentencia de ese juicio, la institución deberá ver que uso le dará a la propiedad, que muy posiblemente sea una donación.
Imágenes del hotel de paso en custodia.


