Murales y plantas le devuelven la vida a espacios abandonados en Hatillo

Vecinos, estudiantes y organizaciones trabajan para convertir un lote subutilizado en un espacio para caminar, leer, convivir y acercarse a la naturaleza

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Un espacio que durante años estuvo cubierto de maleza y residuos comenzó a transformarse en Hatillo 8 y 4. La intervención incluye un mural ambiental de aproximadamente 20 metros de largo y cuatro metros de alto, además de la siembra de unas 400 plantas.

La obra fue desarrollada mediante una iniciativa de urbanismo táctico impulsada por Hatillo Verde y estudiantes de arquitectura de la Universidad Veritas, con apoyo de la Reserva de la Biósfera Cordillera Volcánica Central y el centro comercial Plaza América.

El mural incorpora elementos de la historia de Hatillo como una zona vinculada con la exportación de café hacia Europa y representa a la rana de ojos dorados, una especie endémica de Costa Rica.

Un espacio para la comunidad

Karina Rodríguez, presidenta de la Asociación Pro Desarrollo Sostenible Hatillo Verde, explicó que el trabajo comenzó durante la pandemia, cuando un grupo de vecinos decidió actuar ante la acumulación de residuos.

“Nacimos encerrados, pero viendo cómo nuestras calles se llenaban de basura y quisimos hacer algo al respecto”.

Desde entonces, la organización ha impulsado más de 180 campañas ambientales y ha intervenido cerca de 90 mil metros cuadrados. En este punto de Hatillo 8, el objetivo fue convertir un lote subutilizado en un espacio activo para la comunidad.

La vecina Yamilee Wagui, quien tiene 26 años de vivir en la zona, asegura que el cambio ya es visible.

“Esto está lindo y nos beneficiamos todos los que vivimos aquí en esta orilla, todos. En general, no solo los que tenemos negocios, sino que toda la comunidad se ve beneficiada. Hay que entender que este espacio es de todos y que debemos cuidarlo”. 

“Es como un pulmón para nuestra comunidad y ha significado un cambio muy bonito para los vecinos. Queremos que los vecinos se involucren, que hagan suyo este espacio y que entre todos lo cuidemos”, indicó también Luz Mary Arias Ocampo, presidenta del Comité de Desarrollo de Hatillo. 

Más verde y accesible

Los estudiantes también incorporaron áreas de lectura, espacios para permanecer y jardines con plantas medicinales. La intención es que el lugar pueda ser utilizado por niños, adultos mayores y familias.

Camila González, estudiante de arquitectura de la  Universidad Veritas que se encargó del área de paisajismo, explicó que el proyecto busca recuperar espacios públicos mediante el diseño y la participación vecinal.

“Plantamos en esa semana que estuvimos acá como 400 plantas y en cada uno de los árboles la temperatura de las islas de calor baja y se van eliminando esas islas de calor porque le volvemos a dar el oxígeno al distrito”. 

El reto: cuidar lo recuperado

Para Rodríguez, uno de los principales desafíos ahora es que los vecinos se apropien del espacio y ayuden a conservarlo.

“Que lo usen cada día más, que ese paseo con las mascotas sea aquí y que nos llevemos los residuos de los perritos, las heces, que cuidemos las plantas, que cuidemos los árboles y que en fin veamos esto como el jardín que nos merecemos todos los ciudadanos”.

El proyecto pretende continuar con nuevos senderos, huertas, iluminación y espacios de resguardo para consolidar la transformación del sitio.

Mientras tanto, los vecinos ya comenzaron a utilizarlo para caminar, descansar, leer y compartir, en una recuperación que busca convertir un antiguo espacio abandonado en un punto de encuentro en Hatillo.