Mujeres lideraban red vinculada a “Diablo” que operaba desde la cárcel

El jefe de la Policía Penitenciaria de Pococí fue detenido

Hernández celebró junto a German Chavarría.

El operativo Dalila permitió desarticular una organización criminal que, según las autoridades, operaba dentro y fuera de los centros penitenciarios y estaba vinculada con narcotráfico, homicidios, sicariato, contrabando de cigarrillos e ingreso de drogas y teléfonos celulares a las cárceles.

La investigación, que se extendió durante dos años, culminó con 39 allanamientos en Guanacaste, la Zona Sur, el Caribe y cinco centros penitenciarios, además de la captura de 34 personas de un total de 41 objetivos.

El director interino del Organismo de Iinvestigación Judicial (OIJ), Michael Soto, explicó que la organización no solo distribuía droga en comunidades, sino que también abastecía a los centros penales mediante una red de colaboradores.

Detienen a sospechosa que lideraba organización.

“Es una investigación que tiene que ver con narcotráfico, con homicidios, con contrabando de cigarrillos y principalmente con introducción de drogas a centros penitenciarios. Es un trabajo que tiene dos años de estarse realizando”, señaló Soto.

Red dentro de las cárceles

El director de la Policía Penitenciaria, Pablo Bertozzi, indicó que el caso nació a partir de una investigación por homicidio desarrollada por el OIJ de Siquirres y que, conforme avanzaron las diligencias, se descubrió una banda conformada por privados de libertad y personas en el exterior.

“Como parte de las diligencias investigativas fue posible identificar y vincular una estructura criminal, presuntamente dedicada al ingreso ilícito de drogas y dispositivos de comunicación celular a distintos centros penitenciarios del país”, explicó.

El jerarca agregó que el intercambio permanente de información entre ambas instituciones permitió fortalecer el caso.

Como parte del operativo, el OIJ intervino simultáneamente cinco centros penitenciarios, donde se investigó a 15 privados de libertad vinculados con la organización de alias “Diablo”, mientras que la Policía Penitenciaria desplegó cerca de 150 oficiales para brindar apoyo táctico.

Dos mujeres con roles de liderazgo

Entre los detenidos figura una mujer de aproximadamente 40 años, quien, según el OIJ, tenía un papel relevante dentro de la estructura y era la encargada del área de sicariato. “Es una femenina de unos 40 años, la estamos deteniendo con su hijo. También decir que ya su pareja sentimental estaba detenida y dos hijos más por hechos similares de violencia. Podríamos decir que tenía una posición de liderazgo importante”, afirmó Soto.

Las autoridades también capturaron a otra mujer señalada como la responsable de reclutar personas para introducir droga en los centros penitenciarios.

Soto indicó que el negocio era altamente rentable para la organización.

“Ellas recibían ¢300 mil de pago, pero el grupo, por introducir 250 gramos de cocaína o de marihuana para venta al menudeo en una cárcel, podía obtener aproximadamente ¢5 millones”, agregó.