
El Ministerio de Seguridad Pública (MSP) impulsa una reforma para sustituir la nomenclatura actual de los grados policiales por una estructura tradicional e histórica.
El cambio, uno de los propuestos en un paquete de reformas, busca dotar a los cuerpos policiales de una jerarquía mucho más sólida que fortalezca la disciplina, la autoridad institucional y el sentido de pertenencia de los oficiales de la Fuerza Pública, anunció la cartera.
La nueva pirámide de mando se dividirá en tres niveles: oficiales superiores (Coronel, Teniente coronel y Mayor), oficiales ejecutivos (Capitán, Teniente y Subteniente) y la escala básica (Sargento, Cabo y Raso).
Para respetar la abolición del ejército, la reforma establece que cada rango irá seguido obligatoriamente por el término “de policía”, garantizando así que la institución mantenga siempre su naturaleza civil.
La propuesta también eleva la vara para los altos jerarcas. Los directores de los cuerpos policiales deberán ostentar, como mínimo, el grado de Teniente coronel de policía, mientras que los subdirectores deberán ser al menos Mayores.
Además, para estos puestos se exigirá un título universitario en una carrera afín y un mínimo de 15 años de experiencia, profesionalizando el escalafón de oficiales superiores.
El proyecto estipula que los ascensos se realizarán mediante concursos internos basados estrictamente en el mérito, la capacitación y el tiempo de servicio.
Por ejemplo, el acceso al grado de subteniente requerirá ganar un concurso de oposición, poseer el bachillerato de secundaria y haber aprobado el curso de oficiales ejecutivos en la Academia Nacional de Policía.