
Corría el año 2003 en Melbourne, Australia, cuando un grupo de muchachos decidió dejarse crecer los bigotes en apoyo a un amigo que sufría cáncer de próstata.
A partir de ahí se creó la Fundación Movember, palabra compuesta por el “Mo” de Moustache (bigote) y “vember” de November (noviembre).
En nuestro país, también se apoya esta causa bajo el nombre de Moviembre y es por eso que la doctora Marjorie Obando, jefa del Departamento de Hemato-Oncología del Hospital México, atendió a DIARIO EXTRA para ahondar en el tema.
¿Qué dicen las estadísticas?
– En el último quinquenio, se ha comportado de manera similar, pero sí es el cáncer más frecuente en el país, nada más sobrepasado por el de piel, que es diferente. En mortalidad, es el de mayor peso. Tiene comportamiento indolente, pero en una tercera parte sí es agresivo.
¿A qué edad se recomienda hacerse los exámenes?
– A los 50 años se debe hacer el tacto rectal y el antígeno prostático (examen en sangre).
¿Hay que hacerse los dos?
– Se deben hacer ambos, pues son complementarios. En el de sangre se ven los valores, si están normales o elevados, y en el tacto se palpa si la glándula presenta algunas pelotitas que hagan sospechar al doctor.
¿Qué revela el análisis en sangre?
– La presencia de ciertas proteínas producidas por la glándula, no únicamente en cáncer, pues se pueden elevar por otras causas y el médico debe interpretarlo.
¿Por algún motivo deben hacerse las pruebas antes de los 50 años?
– La única excepción es si se presentan factores de riesgo y estos son: ser de raza negra o tener hermanos o padre que haya muerto por cáncer de próstata. Entonces se debe empezar a hacerlos desde los 40 años.
¿Siempre se lucha contra el machismo?
– Sí, nosotras como mujeres debemos hacernos exploraciones vaginales y no es algo que busquemos o que vayamos a eso de una forma placentera, como ir a tomarse un refresco, pero hay que hacerlo y también es incómodo. Es una de las principales cosas que debemos rescatar. La salud masculina forma parte de la vida, de las cosas necesarias. Es algo de madurez y muchas veces los pacientes no van al médico y hay que romper esa barrera mental, que no tiene ninguna justificación.
¿Qué se hace en el tacto rectal?
– La parte médica decide ciertas posiciones en que se puede colocar al paciente. Se introduce un dedo y se alcanza la glándula. Se identifica y se hace exploración de la superficie, como tocar por ejemplo una piedra, y ver si es dura, si tiene pelotitas, la consistencia y el tamaño.