
El último partido eliminatorio rumbo al Mundial entre Costa Rica y Honduras, programado para este martes 18 de noviembre en el Estadio Nacional, traerá consigo un amplio operativo vial y de seguridad en todo el sector de La Sabana y alrededores.
Las autoridades anticipan un fuerte aumento en la circulación vehicular y peatonal, así como la posibilidad de celebraciones masivas en caso de una eventual clasificación.
La Policía de Tránsito anunció que desde aproximadamente las 4:00 p.m. se aplicarán cierres totales y regulaciones en las inmediaciones del estadio. No habrá paso entre la esquina del Estadio Nacional (desde el restaurante McDonald’s) y los semáforos frente a Televisora de Costa Rica. Además, reforzarán la presencia de oficiales en puntos estratégicos como el ICE, la Datsun, la estatua de León Cortés, el inicio del Paseo Colón y la entrada a avenida 10.
También se prohibirá realizar giros en U y el estacionamiento indebido será estrictamente sancionado, con el fin de evitar la obstrucción de aceras o carriles que comprometan la seguridad y la fluidez del tránsito.
El subdirector de la Policía de Tránsito, Martín Sánchez Agüero, recomendó a quienes asistirán al partido llegar a pie o en transporte público y, de ser posible, evitar circular por la zona si no es necesario. Esto para prevenir presas, accidentes y complicaciones para encontrar estacionamiento seguro.
En caso de que la Selección Nacional logre el boleto al Mundial, Tránsito activará vigilancia y regulación con refuerzo de personal en puntos tradicionalmente concurridos durante celebraciones como: la Fuente de la Hispanidad, la avenida Segunda, La Sabana y las cabeceras de provincia.
La institución pidió actuar con prudencia durante eventuales festejos, especialmente considerando que serían en horario nocturno.
Recomendaron no caminar entre vehículos, utilizar elementos reflectivos, no distraerse al volante y evitar conducir o desplazarse bajo los efectos del alcohol, tanto para conductores como peatones.
Las autoridades recuerdan que aunque la emoción es parte del deporte, la prioridad debe ser evitar que una celebración termine en tragedia.



