
El cantón de Montes de Oca encabeza el ranking nacional de viviendas en alquiler, según un análisis del Centro de Estudios del Negocio Financiero e Inmobiliario (Cenfi), basado en datos del Censo 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
De acuerdo con el estudio, en ese cantón hay 23.707 viviendas, de las cuales aproximadamente un 30%, es decir, unas 7.112, se encuentran alquiladas.
Melizandro Quirós, director ejecutivo del Cenfi, explicó que este fenómeno se debe principalmente a la cercanía con universidades públicas, así como a la escasez de suelo disponible para nuevas construcciones y al aumento del valor inmobiliario en ciertas zonas del cantón.
Diario Extra intentó obtener una declaración de Domingo Argüello, alcalde de Montes de Oca, pero al cierre de esta edición no respondió las llamadas realizadas por este medio.
Una de cada cinco viviendas es alquilada
A nivel nacional, existen 1.836.291 viviendas, de las cuales 326.860 un 17,8% están destinadas al alquiler.
Por provincias, San José lidera con un 21,2% de viviendas alquiladas, seguida por Heredia (19,3%) y Alajuela (18%). Fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM), Limón reporta un 14,6%, seguida por Guanacaste (14,2%) y Puntarenas (14,1%). Cartago presenta el menor porcentaje, con apenas un 14% de su parque habitacional en condición de alquiler.
“Lo que estamos observando es una manifestación de la dinámica oferta-demanda. La oferta tiende a concentrarse en áreas urbanas, donde también la demanda es más intensa”, comentó Quirós.
La capital y sus contrastes
En el caso del cantón central de San José, destaca el distrito Merced, que abarca barrios como México, Claret, Amón, Pitahaya y Paseo Colón. Allí se alquilan cerca de 2.500 viviendas, lo que representa un 49,5% del total. Otras zonas del centro capitalino, como Barrio La California, Luján, González Lahmann, San Cayetano, Carit, Cristo Rey, Don Bosco, Cuba, Lomas de Ocloro, Los Ángeles y La Dolorosa, también reportan altos niveles de alquiler. En promedio, al menos cuatro de cada diez viviendas en estos sectores están arrendadas.
En conjunto, los tres distritos centrales de San José concentran alrededor de 8.000 viviendas en condición de alquiler.
Quirós aclaró que el estudio se enfoca exclusivamente en alquileres tradicionales, por lo que no incluye arrendamientos temporales mediante plataformas digitales como Airbnb. “Muy probablemente, si sumamos los alquileres tradicionales y los de plataformas, los porcentajes aumentarían considerablemente en muchas zonas”, añadió.
Un mercado con tensiones estructurales
El director ejecutivo del Cenfi advirtió que existe un desequilibrio estructural entre la oferta y la demanda de vivienda en alquiler, lo que ha incidido directamente en el aumento sostenido de los precios.
“Hay un desacople entre una oferta limitada y una demanda creciente. En zonas urbanas, es difícil encontrar una opción de alquiler razonable por menos de ¢350.000 mensuales”, señaló.
Este escenario impacta especialmente a personas con salarios bajos o medios. Por ejemplo, un trabajador con título de bachiller universitario y salario mínimo destinaría más de la mitad de sus ingresos al pago del alquiler. Y en caso de buscar adquirir vivienda, el presupuesto mensual requerido rondaría los ¢1.300.000. “Costa Rica enfrenta uno de los precios de suelo más altos de América Latina. Nos está costando desarrollar una oferta de vivienda en alquiler que sea competitiva en las áreas urbanas”, concluyó Quirós.
Colaboró el periodista Aarón Chinchilla
