Monstruo se quitó la soga cuando el Rey lo liquidaba

Clasicazo en el Estadio Nacional terminó 4 a 4   Muy temprano el Rey atacó, la piel morada sufría un herida. Cabezazo de Kevin “Tuto” Sancho tras jugadón de los Arieles y los felinos sonreían.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

La Sabana.- La selva vibró como hace días no lo hacía. Sabíamos que un duelo entre el Monstruo y el León sería interesante, pero el de ayer nos tuvo al borde de la silla y con el corazón en la mano.

 

Muy temprano el Rey atacó, la piel morada sufría un herida. Cabezazo de Kevin “Tuto” Sancho tras jugadón de los Arieles y los felinos sonreían.

 

Sin derecho a un segundo aire de nuevo manotazo y aruñazo a la yugular con el pepino de Kenneth “Coco” García. La bestia se desangraba, no había respuesta.

 

Los de casa apostaban a un esquema nuevo, a una línea de cinco zagueros pero sin salida, estáticos, por lo que “Machillo” Ramírez ganaba la partida con Kevin Sancho y Ariel Soto volando por las alas.

 

Heridos de muerte, los de camiseta remolacha despertaron, reaccionaron. No estaban en una mejenga de fútbol 5, ni jugaban jupitas en La Sabana. Caían y se veían muy mal en el clásico de clásicos.

 

Fue así como Barquero apostó a hacer lo mismo que el rival, ir al ataque y desde fuera del área al 39\’ metía a los tibaseños al encuentro.

 

Pero eso no era nada, ya que cinco minutos después le daban vuelta a la tortilla con cabezazo al 42\’ de David Ramírez y un riflazo del propio Barquero al 44\’.

 

La Liga se durmió en los laureles, se empalagó con las mieles del triunfo momentáneo.

 

 

MÁS BOLA Y MÁS BOLAS

 

Tras el duchazo y la charla del entretiempo el Saprissa fue más, controló el balón y salió inspirado en esa remontada veloz.

 

Todo iba muy bien hasta que un pase filtrado de Ariel Rodríguez hacia Jerry Palacios fue interceptado por “el capi” morado Alexander Robinson.

 

Le metió la jupa y la de gajos se fue a la cabaña de Donny. Autogolazo y empate, más tensión ante una Sabana enmudecida. Propios y extraños quedaron boquiabiertos con ese tanto.

 

En dos ocasiones el guardatubos Patrick Pemberton salvó la casa alajuelense, sobre el 60\’ y el 75\’, cuando se fajó de palo a palo.

 

A cuatro minutos del final Escoe la pegó muy cerca del poste derecho pintado de negro y rojo. Creímos que era el último trazo en la libreta pero qué va.

 

Al 87\’ el Rey se imponía con gol de Alejandro Alpízar, quien ingresó de cambio y actuó una docena de minutos. El balón entró despacito al arco, caía el Monstruo, pero el central aún no pitaba.

 

Con la soga al cuello, como estuvo en los primeros 28 minutos, a base de fútbol y una genialidad de Diego Estrada, el Saprissa marcó el empate a 4 en un juego donde valió el boleto. Claro, quedan evidentes errores defensivos por corregir en ambos clubes.

 

La tabla sigue siendo encabezada por la “S”, un punto arriba de su archirrival pero con un juego menos. Esto se pone cada vez más interesante.

 

Ninguno perdió, ganó el fútbol tico, por algo estamos en Brasil.