Monstruo al borde del jaque mate

Alajuelense golpeó primero y pegó fuertemente al vencer 2-0 como local al Saprissa que nunca tuvo respuesta y terminó con 10 hombres en el Morera Soto. La vuelta será el miércoles pero la serie desde ya pinta con los colores rojinegros. La primera “sorpresa” de la serie la dio el Monstruo al incluir dentro de […]

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Alajuelense golpeó primero y pegó fuertemente al vencer 2-0 como local al Saprissa que nunca tuvo respuesta y terminó con 10 hombres en el Morera Soto. La vuelta será el miércoles pero la serie desde ya pinta con los colores rojinegros.

La primera “sorpresa” de la serie la dio el Monstruo al incluir dentro de su formación estelar a Daniel Colindres y Ariel Rodríguez, el primero que apenas se viene recuperando y retomando el ritmo, mientras que el goleador no ha gozado de muchos minutos  en los últimos juegos. A la banca fue el ariete Jonathan Moya.

“Machillo” tuvo que modificar su once estelar debido a la lesión de Pablo Gabas, quien presentó nuevamente fuertes dolores de puvalgia. De esta manera mantuvo su esquema agregando en defensa a Porifirio López recostado sobre la izquierda ayudando a Ronald Matarrita.

El compromiso desde el arranque pintaba con mucha dinámica y presión de ambos equipos, la “S” sobre los primeros minutos encimó a los rojinegros, sobretodo por los costados, pero la imprecisión comenzó a pasarle factura cuando llevaba el balón arriba.

Con el pasar de la primera mitad el encuentro se entrabó aún más, los nervios rodearon las piernas de los futbolistas y los errores fueron constantes de media cancha para adelante. Alajuelense tuvo que agotar una variante de forma tempranera debido a la lesión de Osvaldo Rodríguez, haciendo ingresar a Diego Calvo por derecha.

La Liga retomó el balón y cuando menos atacaba llegó el magistral pase de Ariel Rodríguez a la espalda de Jordan Smith donde corrió Matarrita, este recepcionó e intentó globear sobre Carvajal pero terminó impactándole en el pecho. En el contrarremate el balón le quedó servido a McDonald que solo la empujó para el 1-0 al 21`.

El gol le pasó la factura al Bicampeón que vino a menos en el partido y empezó a perder la pelota regalándole la iniciativa a los leones que ni lerdos ni perezosos se fueron al frente en busca de la sentencia en la serie que cierra en Tibás.

Antes de finalizar la primera mitad cayó el segundo dardo venenoso rojinegro, cuando en un gran centro de Calvo, otra vez Matarrita recibió solo en el área donde de seguido la empalmó para que en el segundo palo cerrara de manera perfecta McDonald y el 2-0 al fondo.

En los segundos 45 minutos la iniciativa liguista se mantuvo y salieron como una aplanadora para liquidar al “Sapri”, teniendo en apenas 5 minutos 3 alternativas claras de gol. La última de ellas de manera salvadora el meta morado la sacó sobre la raya evitando el tercer tanto manudo.

Las faltas recurrentes, tanto jugador amonestado y mal control del árbitro Hugo Cruz, terminaron por traer a menos el encuentro que se entrabó y diluyó en puro juego físico. Incluso el partido debió suspenderse alrededor de 6 minutos por una moneda que impactó al línea 2 Rafael Andrade.

Tanto Campos como Ramírez echaron mano de su banquillo pero las respuestas que encontraron no fueron tan claras y al final el mayor perjudicado fue Jeaustin por la doble amarilla de Keilor Soto, que suma la primera baja para el juego de vuelta. Un justo ganador dejó el clásico de semifinal con una diferencia que pudo ser mucho mayor.