Ministro espera bajar tasa de homicidios como hace 10 años

        Mario Zamora Cordero asume como nuevo jerarca en el Ministerio de Seguridad Pública (MSP) y, con ello, la responsabilidad de hacer que la seguridad ciudadana vuelva a los costarricenses, como lo hizo hace casi una década.El ministro habló en exclusiva con el Periódico del Pueblo sobre su trayectoria, sus objetivos y […]

 

 

 

 

Mario Zamora Cordero asume como nuevo jerarca en el Ministerio de Seguridad Pública (MSP) y, con ello, la responsabilidad de hacer que la seguridad ciudadana vuelva a los costarricenses, como lo hizo hace casi una década.
El ministro habló en exclusiva con el Periódico del Pueblo sobre su trayectoria, sus objetivos y los trabajos que implementará en los próximos tres años, tiempo que tiene para trabajar con las diferentes policías de ese ministerio. Acá un extracto de la entrevista.

Usted se graduó en 1996 con honores de la Universidad de Costa Rica (UCR), háblenos un poco sobre eso.
-Mire, sí, y sobre todo, el trabajo fue de tesis en la policía administrativa en Costa Rica. En aquel momento se hablaba de unificar a las fuerzas policiales bajo un solo mando y crear una especie del Ministerio del Interior en el país. Eso rompía la tradición democrática que hemos tenido como pueblo, porque no solo en el año 48 logramos eliminar el ejército, un paso único que ninguna sociedad ha hecho en los mismos términos que lo hizo la sociedad costarricense. Pero, además, construimos un modelo único de policía en donde cada ministerio tiene su propia policía y de esa forma evitamos, le ahorramos a la democracia, el contar con un jefe de armas, los mismos jefes de armas que muchas en otras democracias han dado golpes de Estado y han destruido el sistema democrático. Entonces, Costa Rica, en su modelo de seguridad, tiene la esencia de un modelo democrático de seguridad y creo que en ese caso somos ejemplo frente al mundo.
Hace casi 10 años usted bajó de la tasa de homicidios de 12 por cada 100 mil habitantes a 8,8. ¿Cómo poder trabajar de nuevo para cumplir ese objetivo?
-Es muy parecido a lo que tenemos hoy en día, estamos aproximadamente llegando a ese a ese dato de 12. Bueno, sí debo indicar que una vez que concluí mis estudios de derecho y mi primer trabajo fue en el Ministerio de Seguridad Pública, justamente ahí empecé como asesor legal en la Escuela Nacional de Policía, preparando la implementación del nuevo curso de policía profesional Costa Rica. Hasta ese momento no se había profesionalizado la policía. Debo decir que antes de que esta ley entrará en vigencia, el 100% de la Fuerza Pública terminaba en cada cambio de gobierno. Es decir, el 100% de los policías con que contábamos, cada cambio de gobierno, era dado de baja y el Gobierno empezaba contratando nuevos policías. Esa era la tradición. La Ley General de Policía vino a dar estabilidad en los puestos de trabajo.
¿Cómo eran los primeros cursos policiales que impartieron?
-Resulta que el primer curso de policía profesional que impartimos, cuando esperábamos un resultado muy positivo en las delegaciones de policía, ese resultado casi no se dio. Entonces la gran pregunta es ¿qué fue lo que pasó para no haber logrado una meta a la que todos aspirábamos?, y una de las conclusiones fue que el profesorado no tenía nada que ver con el mundo de la policía. Eran abogados, técnicos, muchos profesionales en distintas disciplinas, pero en esencia no eran policías, entonces, bueno, en mi caso concreto, recibí un curso de formación policial durante 6 meses, el curso es el que me permite optar al rango de teniente. Yo paso en ese momento 2 años uniformado en Fuerza Pública, luego paso de ese al rango de mayor y también tengo no solo la subdirección de la Escuela Nacional de Policía, sino a mi cargo también la base Murciélago, entonces me tocaba también hacer estancias de 2, 3 meses en esta base operacional que hay en Guanacaste, en la zona de Cuajiniquil.
Luego de esa experiencia, ¿continuó capacitándose en relación a las labores policiales?
-A través de la Policía Nacional de Japón se me da la oportunidad de poder ir a ese país a especializarme en el sistema Koan de policía, que es un sistema de seguridad comunitaria. En esa misma línea, también se me invita a estar en Estados Unidos, en Nueva York, cuando el alcalde Giuliani también estaba implementando estas medidas de seguridad comunitaria. Eso me permite, cuando regreso a Costa Rica, trabajar con un grupo de colegas y ser, pues, el primer director del programa de seguridad comunitaria que, como todos hemos visto, son estos rótulos que dicen seguridad, comunidad organizada frente al hampa. Bueno, eso me tocó, el honor de ponerlo en práctica a partir del año 95 y es una gran cosa. Pues que desde el 95 hasta la fecha el programa ha venido creciendo.
¿Qué lo diferencia a usted del exministro Torres?
-Bueno, yo aprecio mucho a don Jorge Torres, lo he conocido a lo largo de toda mi vida, es una persona de amor profundo a Costa Rica, de un espíritu de servicio al país, a la patria. Yo siempre digo que cada maestrillo tiene su librillo, es decir, cada persona que asume un cargo viene con algunas ideas de cómo implementar, en el caso concreto este, pues las labores serán operacionales, dirigidas a los blancos de trabajo, que es que en el pasado nos permitieron elaborar mapas de calor, un mapa criminal donde la actividad del grupo mafioso se puede diagramar de forma tal que usted, desde la policía, pueda hacer anticipación y corrección y contención. Esa no es una labor que puede hacer solo un ministro. Hay un equipo importante, la Fuerza Pública tiene que estar en pleno, en alma, vida y corazón en este proyecto, igual como la sociedad, porque todos, desde nuestro punto de vista, en alguno de nuestros ramos de actuación, algo podemos hacer en favor de la seguridad y ese algo tenemos que sumarlo como un todo social en favor de Costa Rica.
¿Se seguirá enfocando en el narcomenudeo o aún más en los sicariatos?
-El narcomenudeo se sigue como que es un mandato de la ley. Tenemos que seguir trabajando en su lucha y contención, pero el énfasis es la contención del fenómeno del homicidio, enfocándonos en el caso de los sicarios, ese es el objetivo de trabajo y sobre estas metas operativas vamos a diagramar una serie de proyectos de intervención.
Usted tiene 3 años para trabajar y se ha dicho que no hay soluciones inmediatas, ¿qué le promete a los costarricenses?
-Lo único que puedo prometer es trabajo, trabajo y más trabajo. La reducción de las tasas de criminalidad es un trabajo mancomunado de todos como sociedad y ahí vamos a estar desde cada una de nuestras fuentes de trabajo colaborando. En el caso del Ministerio de Seguridad Pública, haciendo un recorrido intenso. Esta lucha recae sobre los hombros de miles de hombres y mujeres que también están necesitados de recursos operacionales para poder hacer exitoso su combate a la criminalidad, nos vamos a abocar mucho a que la logística ayude en ese sentido. Recordemos que hay una frase que dice que usted puede ganar una batalla por heroicidad, pero las grandes guerras se ganan por logística, tenemos que lograr una logística operacional que apoye a la Fuerza Pública, que les permita los suministros necesarios para tener los recursos sobre terreno que nos hagan eficaces y eficientes ante los delincuentes.
Los diputados han calificado el primer presupuesto extraordinario como ridículo, ¿ha mantenido usted dialogo con ellos?
-Mire, esto es un ingrediente de varias cosas. Por un lado, la austeridad del medio policial, también tenemos que hacer un gran esfuerzo y en medio de la mayor austeridad, eso es uno de los compromisos de trabajo, hay requerimientos básicos, es decir, armas, balas, chalecos antibalas, vehículos patrulla, estos son recursos que son indispensables desde el punto de vista operacional para garantizar esa reducción de la criminalidad y, en ese sentido, seremos respetuosos de que por las vías democráticas sé que va a haber muchas oportunidades de incorporar más recursos a la Fuerza Pública, creo que debemos ver este primer presupuesto como lo que es, un primer presupuesto, y van a venir en lo sucesivo mayores inyecciones de recursos en favor de Fuerza Pública.
Se ha dicho que la presencia policial baja la incidencia criminal, ¿se sigue enfocando por ahí?
-No es tanto el número como la calidad. El arte de la policía es estar donde más se le requiere, nunca podríamos tener un policía en cada esquina del país, entonces no necesariamente tener más policías sobre terrenos va a significar necesariamente menos criminalidad, porque si no están teledirigidos a las zonas críticas, a la zona donde más lo requiere el ciudadano, a veces esa presencia pierde efecto. Entonces lo que vamos a ir a tratar de hacer es incorporar saberes de las ciencias policiales desde la técnica para sacar el mayor aprovechamiento al recurso policial humano existente.
Jorge Torres vuelve a la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), ¿tendrá usted comunicación con él para trabajos?
-Todos somos costarricenses, todos somos Costa Rica, y tanto el señor Torres como mi persona, y estoy seguro de que todo el mundo en el Gobierno y en el Estado costarricense, estamos necesitados de que la inseguridad sea controlada y daremos nuestro mejor esfuerzo para que ello se haga. Es un mandato del señor presidente y vamos a cumplirlo. Bajo un promedio de trabajo 24/7, que es lo que siempre nos ha caracterizado y es lo que requerimos, no solo en un espacio concreto, sino también visitando muchas de las zonas rurales que hoy demandan la presencia de autoridades políticas en materia de policía, para poder también en esas zonas mejorar la inseguridad que ahí se presenta.
¿Cómo se van a solucionar el problema de las delegaciones con orden sanitaria?
Las delegaciones, son aproximadamente 380 las que tiene Fuerza Pública. Debo decir que un número importante de ellas no pertenecen al Ministerio de Seguridad Pública, hay un porcentaje alto que pertenecen a asociaciones de desarrollo comunal, en las que el ministerio no puede dar recursos porque ahí hay una parte legal. Esperamos reunirnos con el Colegio de Abogados para lograr el apoyo para que en muchas de estas dependencias, su titularidad pueda ser pasada al ministerio y de esta manera poder utilizar nuestros recursos en pro de esas delegaciones.
¿Un último mensaje a los costarricenses?
Estamos a la orden del servicio y reitero que el compromiso es trabajo y más trabajo en favor de las personas.