
El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) no presionará al Banco Central de Costa Rica (BCCR) por el tipo de cambio del dólar y para que baje la divisa estadounidense.
La Cámara Nacional de Turismo ha levantado la voz para que el Central intervenga en la variabilidad del dólar.
Incluso, han señalado que el sector ha tenido afectaciones en los costos de insumos, cargas sociales, salarios y costos de servicios (agua, electricidad y combustibles), entre otros.
“Es fundamental que se tomen medidas que permitan a las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas del sector operar de manera sostenible para preservar empleos y el bienestar de miles de familias costarricenses”, expresó Rubén Acón, presidente de Canatur.
No obstante, desde el ICT afirman que no pueden hacer mayor cosa.
“El tipo de cambio no es un tema del ICT, es un tema exclusivo del Banco Central, por lo tanto, no puedo intervenir, no puedo manejarlo, no me compete”, manifestó William Rodríguez, ministro de Turismo.
El jerarca aseguró comprender la realidad que vive el sector por el tipo de cambio, no obstante, afirmó que no puede meter mano en la situación.
“Sin lugar a dudas es una preocupación para ellos, están recibiendo menos colones por los dólares, pero no está en nuestras manos ir más allá que facilitar créditos a través de la banca, darles una serie de insumos que necesitan para enfrentar mejor esta situación”, comentó.
PREOCUPACIONES
Uno de los puntos que más preocupan al sector Turismo es el tema de salarios, ya que a la mayoría se les paga en dólares, no obstante, a la hora de convertirlos en colones, el monto percibido en menor.
“Los niveles del tipo de cambio de hace 10 años no son nada equilibrados ni consecuentes respecto a la composición de la economía actual”, agregó Canatur.
Esta situación se refleja en los datos revelados por el ICT sobre cierre de 2023 y estimaciones de 2024, donde el empleo en el sector presentó una baja significativa.
El empleo en actividades turísticas pasó de 169.205 puestos en 2022 a 163.268 en el último año.
Como medida paliativa, el ICT creó una serie de programas económicos para darles un empujón y no sientan el impacto.
“Estamos siempre en un proceso de ayuda con ellos, a través de Banca para el Desarrollo, de la cual formo parte de la junta directiva, y a través de una serie de acciones que podamos ayudarles en el sentido de capacitación y otros aspectos”, indicó Rodríguez.
No obstante, los sectores afectados no están percibiendo mayor alivio por las fluctuaciones del dólar estadounidense.