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La actividad minera no autorizada y el constante paso de personas en el cordón fronterizo norte se han convertido en el principal motor para la propagación de la malaria en Costa Rica.
De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico emitido por el Ministerio de Salud, el foco Crucitas-Llano Verde, ubicado en el distrito de Cutris de San Carlos, es el epicentro de la transmisión de esta enfermedad parasitaria en el territorio nacional. La magnitud de la afectación en esta zona es crítica. Según los datos oficiales acumulados a la semana epidemiológica 33 de 2026, el país reporta un total de 76 casos de malaria.
De esa cifra total, el foco de Crucitas–Llano Verde “concentra 58 casos del total a nivel nacional (76%)”.
La malaria o paludismo es una enfermedad causada por el parásito Plasmodium, transmitido por la picadura de un mosquito infectado. Solo el género anófeles del mosquito la transmite.
Los síntomas de esta enfermedad pueden incluir fiebre, vómito y/o dolor de cabeza.
Los primeros síntomas comunes (fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y vómitos) suelen aparecer 10 a 15 días después de que se haya producido la infección.
Si no se trata rápidamente con medicamentos eficaces, el paludismo puede ser grave, y a menudo mortal.
Síntomas
• Cansancio y fatiga extremos
• Deterioro del estado de conciencia
• Convulsiones
• Dificultad para respirar
• Orina de un color oscuro o con sangre
• Coloración amarillenta de los ojos y la piel (ictericia)
• Hemorragias anormales
Fuente: Organización Panamericana de la Salud
Asimismo, en lo que respecta a los contagios por transmisión local (que suman 24 casos) el “83% (20/24) se concentra en en el foco Crucitas–Llano Verde… en un contexto de actividad minera y movilidad transfronteriza con Nicaragua”.
“La persistencia de casos introducidos mantiene el riesgo de reintroducción y exige sostener la vigilancia intensificada, el diagnóstico oportuno y la respuesta focalizada”, dice la cartera.
Ante este panorama, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), junto al ministerio, Inciensa y el acompañamiento de organizaciones internacionales, participó en una misión técnica para redoblar esfuerzos en la Región Huetar Norte.
La doctora Guiselle Guzmán, epidemióloga de la CCSS, resaltó la trascendencia de esta innovación pública.
“Esta innovación busca reducir el riesgo de recaídas y abandono del tratamiento, fortaleciendo la seguridad y eficacia de la estrategia nacional de eliminación de la malaria, en un contexto de baja transmisión local, pero con creciente riesgo de casos importados”, explicó.
En el terreno fronterizo, los Asistentes Técnicos de Atención Primaria (ATAPs) recorren las comunidades más dispersas con pruebas de diagnóstico rápido (PDR) e insumos para iniciar el tratamiento de manera inmediata.
La doctora María Fernanda Valerio, coordinadora de la Estrategia DTIR en el área de salud Santa Rosa de Pocosol, explicó que “la labor interinstitucional es clave para lograr un diagnóstico oportuno y rápido en esta zona, y que, una vez que se diagnostica un caso positivo, se inicia el tratamiento y el acompañamiento al paciente”.

