Medios de El Salvador dan por muerto el ferry

La operación del ferry entre Costa Rica y El Salvador no duró ni cuatro meses, así fue confirmado por medios cuzcatlecos. Pese a que el Gobierno de Rodrigo Chaves anunció el proyecto con bombos y platillos, lo cierto es que la operación de la empresa Blue Wave Corporation pasó sin pena ni gloria, fue poco […]

La operación del ferry entre Costa Rica y El Salvador no duró ni cuatro meses, así fue confirmado por medios cuzcatlecos.

Pese a que el Gobierno de Rodrigo Chaves anunció el proyecto con bombos y platillos, lo cierto es que la operación de la empresa Blue Wave Corporation pasó sin pena ni gloria, fue poco rentable para el sector empresarial y, además, contó con elevados costos que lo terminaron de enterrar. 

“El ferry ya no vuelve más, casualmente, ayer (lunes para el lector) cruzó el Canal de Panamá hacia el Atlántico”, detallaron desde el medio digital ElSalvador.

Por otra parte, DIARIO EXTRA consultó el sitio web MarineTraffick, donde corroboró que el navío que debía estar circulando entre Costa Rica y El Salvador, actualmente, se encuentra en el Puerto de Colón, Panamá.

 

NO ZARPÓ

 

En declaraciones a distintos medios cuzcatlecos, Sidex Payss, empresario salvadoreño, quien está al frente de la compañía de transporte RGT y es cercano a Michael Volks, director ejecutivo de Blue Wave Corporation, detalló que la operación fue de bajo volumen. 

Se estima que el barco solo movía entre 10 y 15 % de su capacidad, lo cual fue tan bajo que redujeron la frecuencia semanal e, incluso, hubo ocasiones en que viajó vacío entre las terminales de La Unión (El Salvador) y Puerto Caldera (Costa Rica).

“Creo que lo que pasó con Michael (Volks) ha sentado un mal precedente para cualquier empresa que quiera venir a invertir en la ruta porque no hay condiciones y hay zonas, como en Ucrania, donde ahora conviene más ir a trabajar”, dijo Payss.

INCAPACES

 

Otro tema que generó dudas fue la revisión que circularía entre ambos países. 

El día que arribó el ferry al pacífico costarricense, Wagner Quesada Céspedes, director general del Servicio Nacional de Aduanas, aseguró a DIARIO EXTRA que el Gobierno era incapaz de revisar el 100% de las mercaderías que vendrán en el ferry proveniente del puerto de La Unión, en El Salvador.

 “(…). Hay un compromiso del Gobierno sobre el tema de escáneres en Caldera. Hay un cronograma para lograr tener escáneres en este puerto y a nivel de instituciones públicas estamos poniendo especial atención a algunos embarques, pero no todos los contenedores pueden ser inspeccionados”, añadió. 

Quesada explicó que, actualmente, ante la ausencia de escáneres están trabajando por gestión de riesgo; es decir, si observan alguna situación evidente o sospechosa en una carga la intervienen, de lo contrario, no se fiscaliza por parte de las autoridades aduaneras. 

Además, estimó que del 100% de contenedores que ingresan al Puerto de Caldera, solo el 10% se inspecciona. 

 

“NACIÓ MUERTO”

 

Más allá de la puesta en operación, lo cierto es que tanto las cámaras empresariales de Costa Rica como de El Salvador aseguraron que: “el ferry no tuvo ni pies ni cabeza”.

“Lo dije desde el principio, ese era un proyecto que nació muerto… Subía demasiado los costos y hacía, prácticamente, un viaje en paralelo con el que se hace por tierra. No entrañaba ninguna ventaja”, dijo Raúl Alfaro, presidente de la Asociación del Transporte Internacional por Carretera de El Salvador.

Mario Morán, presidente de la Asociación Salvadoreña de Agentes de Carga, afirmó que no hubo un plan con el tema.

“Ellos trataron directamente con las empresas productoras, no con nosotros (…). El tamaño de la nave era demasiado, lo correcto era apostar por una de menor capacidad que incluso hubiera evitado los retrasos que se presentaban en Puerto Caldera.

Esta terminal no es lo suficientemente profunda para su calado. El barco, por tanto, tenía que esperar, cada vez, a que hubiera marea alta para descargar, lo que tardaba muchas horas”, sostuvo.