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Aseguró Román Álvarez, tras fatal accidente en cerros de Escazú
“Me sorprendí demasiado de ver que estaba intacta”, expresó Román Álvarez, baquiano que halló a Paola Amador Segura tras el accidente aéreo en Pico Blanco, durante conversación con Diario Extra.
Álvarez manifiesta que se quedó impactado al momento de encontrar con vida a Paola, más al darse cuenta de que estaba muy consciente y recordaba muchas cosas, menos lo que había ocurrido durante el siniestro.
“Me sorprendí demasiado de ver que estaba intacta y con vida, después de haber volado por medio bosque expulsada de la avioneta, porque cuando se dio el choque ella salió expulsada y pasó en medio de árboles que, gracias a Dios no impactó con ninguno de estos, porque hubiera sido fatal”, agregó.
El experto además enfatizó que Amador solo tenía fracturas en la pierna y el brazo izquierdo, así como en los tobillos, pero estaba muy consciente, además de tener las mejillas y la frente hinchadas.
“Ella estaba feliz, también estaba como muy tranquila. Lo que hacía era contestar mis preguntas, luego llegaron los cruzrojistas, empiezan a atenderla, trajeron una camilla especial, entre todos ayudamos para poder meter la camilla debajo de ella y empezar a extraerla, duramos como dos horas para poder movilizarla apenas 150 metros”, agregó.
“Nunca me detuve”
“Yo nunca me detuve. Le insistí a los de Bomberos y a los de la Cruz Roja que siguiéramos la búsqueda, que sabía dónde estaba, que fuéramos, pero ellos tienen que seguir un protocolo, y por eso no querían ir donde les decía”, narró Álvarez.
Detalló que los miembros de los cuerpos de emergencia le señalaban que antes de seguir debían revisar las coordenadas, por lo que tomó la decisión de avanzar solo y esto hizo que pudiera localizar la avioneta y encontrar a Amador con vida.
Cabe destacar que el conocedor de caminos nunca había participado en un rescate de personas, pero su pasión por el senderismo y el conocer los cerros circundantes hizo que aportara su granito de arena al guiar a los socorristas para ingresar a la zona donde ocurrió el percance.
“Yo camino esas montañas de tres a cuatro veces por semana, subo todos esos caminos, me gustan mucho esas montañas y ando solo, entonces, cuando vi el video de la avioneta, reconocí inmediatamente la fila en donde cayó y le dije a mi esposa: ‘Sé dónde está y voy a ir ayudarle a los socorristas”, aseguró el montañista.
Por su parte Joseh Rosas Delgado, otro baquiano que se topó a Román durante la búsqueda de la avioneta, y quien regresó para avisar la ubicación, se dedica al senderismo recreativo en la zona donde ocurrió el percance de la aeronave el pasado lunes 25 de noviembre. También dio su testimonio a este medio.
“Casi siempre, cuando hay mucha neblina y escucho una avioneta o avión, lo grabo, porque no es casual ver un avión pasar con muy poca altura y mucho menos una avioneta, más por la línea que agarró esta, porque lo hizo al inverso de lo normal”, contó.
Añadió que siempre tuvo la fe de encontrar personas vivas, lo que se vio reflejado en su cara cuando escuchó la voz de Paola.
“Mi expresión fue como de susto y al mismo tiempo de alegría de que habíamos encontrado la avioneta, pero también una agonía porque se sentía solo, se respiraba un lugar de destrucción, pero así comenzamos a buscar y no sé por qué, dije ‘¡hola!’ y escuchamos al fondo, dijo: ‘¡ayuda!’”, aseguró.
