
El defensor Roy Smith, quien jugó los últimos dos años en tierras catrachas, con el Honduras Progreso, regresó al país tras dicha travesía. El futbolista no tiene claro su futuro, pues terminó contrato con los hondureños.
Explicó que, una vez acabó el campeonato en Honduras, decidió volver a Costa Rica. La dirigencia de Progreso le indicó que revisaría ciertos asuntos y se contactarían con él, pero hasta el momento no le han comunicado nada.
“He recibido algunas propuestas de Sudamérica y también de otro club de Honduras, pero hasta el momento nada es oficial, no me han confirmado”, explicó, y al mismo tiempo dijo que ningún equipo nacional se le ha acercado.
“Yo me mantengo a la espera de una oferta internacional, si no se da y en Costa Rica recibo una propuesta atractiva, pues me quedo aquí, tendría la facilidad de estar en mi país, en un fútbol que ya conozco”, destacó.
ÚLTIMA EXPERIENCIA
Smith asegura que con el conjunto catracho vivió un año de gloria y otro de desesperación. En el primero tuvo la oportunidad de disputar la final del campeonato local, la cual perdieron, pero se mantuvieron con la frente en alto por la labor realizada.
Sin embargo, en el año siguiente todo fue una pura angustia, pues por poco descienden, estuvieron al límite, el equipo nunca logró levantar y tuvieron que remar contra corriente, pero al final pudieron salvar la categoría.
“Fue un torneo muy complicado, teníamos todo en contra, algunos directivos y hasta la afición no creía en nosotros, el desgaste era físico y mental. Lo importante es que pudimos sacar algunos resultados claves y eso nos ayudó”, comentó.
MÁS MADURO
El defensor mencionó que su desempeño con el equipo fue bueno, recordó que en su paso por el Progreso tuvo cuatro entrenadores y con todos fue titular, explicó que si alguna vez no jugó fue por lesión o expulsión.
Recordó que su estadía por otros equipos internacionales (Gainare Tottori de Japón y The Strongest de Bolivia) quizá no fue la mejor, pero estaba un poco más joven y veía el fútbol de otra manera. Asegura que eso ya cambió.
“Ahora yo me preparo diferente, siento que no puedo perder el tiempo, tengo que estar 100% metido en esto, cuidarme mucho dentro y fuera de la cancha, en realidad, sí me siento un futbolista más maduro”, concluyó.
Hace tres semanas regresó al país, la primera la tomó de vacaciones, pero en las dos últimas ha estado trabajando con un entrenador personal para estar a punto en el momento que algún equipo le abra las puertas.