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• El placer durmiente
El sueño continúa siendo un área del funcionamiento humano relativamente desconocida para la ciencia. Además de incierto, resulta fascinante y sorprendente, sobre todo en relación con la respuesta sexual. Hoy sabemos que es común que, durante el sueño, la mujer experimente a diario varios periodos de excitación, los cuales se manifiestan por el aumento en las secreciones vaginales; es decir, se presenta una auténtica lubricación como la que sucede durante el acto sexual. También, se sabe que algunas veces se experimentan intensos orgasmos.
Aun cuando estos orgasmos femeninos son muy frecuentes, se tiende a creer que solo se presentan en los hombres. Esta creencia surge porque en muchas ocasiones los orgasmos ocurren en la etapa más profunda del sueño, y por eso quedan al margen de la memoria y al día siguiente no se recuerdan.
Claro está, en el caso del varón, este lo intuye al ver el semen en las prendas de dormir. En la mujer, la lubricación tiende a pasar inadvertida, y por eso es común que ella no se percate del placer experimentado. Sin embargo, se calcula que entre un 10% y un 20% de la población femenina se ha despertado alguna vez en pleno goce orgásmico, consciente de la sensación placentera.
Estos orgasmos pueden presentarse en cualquier etapa de la vida. Se han documentado en la adolescencia, en la vida fértil, durante el embarazo, en los periodos de lactancia, así como en la menopausia y la tercera edad. Además, sabemos que pueden ocurrir de manera espontánea, sin mediar ninguna circunstancia.
No obstante, son más comunes cuando la mujer presenta altos niveles de excitación acumulada. Por ejemplo, cuando la mujer se acostumbró a una actividad sexual frecuente y se produce una disminución o un cese en la periodicidad de relaciones sexuales; también, cuando se tienen contactos sexuales, como besos, abrazos y caricias sin llegar a consumar el pleno contacto sexual. Como se entenderá, en estos casos la mujer se va a dormir con altos niveles de excitación, los cuales propician el orgasmo durante el sueño. Los orgasmos con el sueño son más reiterados cuando se inicia un vínculo o cuando se condiciona un distanciamiento sexual, sea por un divorcio, viajes, enfermedades o accidentes, entre otras causas, que provocan esos francos descensos en la actividad sexual. Asimismo, se ha descrito que estos orgasmos disminuyen cuando se reinicia la vida sexual.
Muchas mujeres, al experimentar orgasmos con el sueño, sienten cierto grado de desconcierto y hasta de temor. A muchas les preocupa que esta experiencia sea un síntoma de que algo anda mal en su vida sexual, en su relación de pareja o en su organismo. Por eso, debemos señalar que las vivencias orgásmicas con el sueño son totalmente normales, por lo cual no son un indicativo de ningún desequilibrio psicológico ni de ninguna alteración física.