Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Llegaron a la casetilla de seguridad, actuaron como clientes para preguntarle algo, se produjo un forcejeo, le quitaron su arma de reglamento y le dispararon para provocarle la muerte.
Esta es la versión que maneja el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) sobre la muerte de una guarda de seguridad en una sucursal del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en Alajuela, el pasado jueves.
Michael Soto, jefe de Planes y Operaciones del OIJ, presentó a los medios de comunicación el primer avance de la investigación por la muerte de María Cecilia Vargas Quesada, de 37 años. Explicó que el caso dio un giro porque al principio se manejaba como un suicidio, pero revisando la evidencia cambió a robo.
“Cuando se procedió a la revisión notamos que el arma de fuego de reglamento de la víctima, una pistola de 9 milímetros, no estaba en el local. A pesar de que había otras pertenencias de valor como sus objetos personales y el radio de comunicación, los homicidas solo se llevaron el arma”, expresó.
Pese al avance, Soto agregó que será complicado averiguar los detalles, ya que aún no tienen testigos, pero en las próximas semanas los identificarán por las cámaras de seguridad cercanas a la sucursal.
Lo que ratificó fue cómo se originó la situación en dicho local de servicios públicos cuando apenas llevaba cerca de una hora de abierto al público.
“Los hechos se dieron cuando se escuchó un disparo, las personas que se encontraban dentro del local salieron a observar lo ocurrido, se acercaron hasta la casetilla y encontraron a la femenina ya fallecida con un disparo en la cara, exactamente en el pómulo izquierdo”, explicó.
También aclaró por qué las personas que se encontraban dentro del establecimiento no pudieron observar el momento del altercado y en consecuencia sus relatos fueron pocos precisos, como por ejemplo la cantidad de personas que mataron a Vargas.
“La casetilla tiene contacto hacia la calle, una persona externa puede ingresar hacia la escena, sin embargo la casetilla y el local están rodeados de una estructura que le quita la visibilidad, esto se dio a raíz de una consulta que hicimos porque las personas que estaban dentro del local no observaron el suceso, pero por alguna situación arquitectónica no tuvieron visibilidad”, añadió.
El caso seguirá en investigación para dar con los homicidas.