Matan carnicero en cafetal

      Un joven de unos 25 años, identificado como Martín Jiménez Acosta, fue localizado sin vida por un recolector de café que ingresaba a la finca cafetalera llamada Finca de Keno, ubicada en Santa Lucía de Puriscal.A primeras horas de este miércoles, el trabajador encontró los restos de Jiménez que estaban cerca de […]

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

 

 

 

Un joven de unos 25 años, identificado como Martín Jiménez Acosta, fue localizado sin vida por un recolector de café que ingresaba a la finca cafetalera llamada Finca de Keno, ubicada en Santa Lucía de Puriscal.
A primeras horas de este miércoles, el trabajador encontró los restos de Jiménez que estaban cerca de unas matas de café, en el cuello del fallecido había un mecate que se sospecha un desconocido utilizó para ahorcar a este hombre conocido en la zona de Puriscal como “Ojos Bellos”.
Por el momento solo se cuenta con la versión del testigo que localizó el cadáver, aunque según indica, apenas lo vio se asustó.
“El susto fue cuando lo vi muerto, tirado y fue cuando le avisé al mandador que llamó a la policía. Lo vi boca arriba y tenía como un mecate en el cuello y estaba cerca de unas matas de café”, manifestó Javier Martínez Rivera, cogedor de café.

DISCUSIÓN

El administrador y patrón de este recolector dio más detalles de lo que encontraron en el lugar, señala que adictos lo utilizan para consumir drogas, por lo que la presencia de personas ajenas a la finca era normal.
El testigo manifestó que el cuello del hombre tenía señas visibles de la cuerda que utilizaron para asfixiarlo; mientras que los restos estaban embarrialados, indicio de que intentó defenderse de su asesino.
“Venimos a la 6 de la mañana a trabajar y siempre encontramos allí a personas fumando droga, pero esta mañana venía un peón adelante y nos dice que hay un muerto en el lugar. El cuerpo tenía un mecate en el pescuezo y había señales de que había forcejeado porque había mucho barro donde estaban los restos. Se ve la marca en el cuello de cómo le apretaron el mecate y parece que sí lo mataron”, declaró Francisco José Caballero Barrio, encargado de la finca.
El mandamás agregó que conocía a la víctima, ya que laboraba como carnicero en el centro de Santiago siendo muy conocido en el pueblo, pero tenía periodos donde la droga lo dominaba.
Se presume que previo a su muerte precisamente estaba consumiendo con el asesino, que ahora está siendo buscado por los judiciales de homicidios y la Fuerza Pública de Puriscal.