Masacró 4 policías y se escondía en Costa Rica

OIJ detiene nicaragüense tras 9 años en fuga, Pocora     El Tribunal Penal de San José giró el lunes anterior una orden a petición del gobierno de Nicaragua, quien solicitó orden de captura internacional con fines de extradición, para Reñazco.   

 

No hay crimen perfecto. Quizás así le quedó claro al nicaragüense Miguel Ángel Reñazco Padilla, buscado por las autoridades del vecino país del norte al participar en la masacre de cuatro policías la madrugada del 4 de abril del 2004 en Bluefields, Nicaragua. 

 

El hombre se mantuvo nueve años  bajo la sombra y utilizando a nuestro país como escondite; sin embargo  agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Limón y la Interpol le dieron cacería y lo detuvieron en Pocora, Limón. 

 

El Tribunal Penal de San José giró el lunes anterior una orden a petición del gobierno de Nicaragua, quien solicitó orden de captura internacional con fines de extradición, para Reñazco. 

 

LAS VÍCTIMAS 

 

De acuerdo con información de los medios nicaragüenses el día de los hechos un grupo de sicarios irrumpió en la delegación policial de Bluefields, y degolló a los oficiales Juan José Fúnez, Ruth González, Johnny Dometz, quienes se encontraban de turno al momento del ataque.

 

En el hecho sobrevivió la policía Ana Estela Valderrama, quien resultó gravemente herida, y se convirtió en la testigo clave.

 

LAS CABEZAS ERAN COLOMBIANOS 

 

Tras la masacre, Valderrama reconoció al agente antidrogas de esa nación de nombre Delvin Jirón Gutiérrez como uno de los autores materiales del asesinato. Supuestamente el grupo de sicarios llegó amenazando con AK. 

 

Los colombianos Jorge Alfonso Espinoza Murillo y Luis Alfonso Pineda Cadavid supuestamente lideraron el plan, este último fue quien amordazó a los oficiales y después fue a desconectar los teléfonos, se tomó un poco de Coca Cola que había en una botella donde quedaron impregnadas sus huellas dactilares, por este hecho lo encontraron culpable y le dictaron 30 años cárcel. 

 

Autoridades de ese país ubicaron el AK en la casa de los hermanos  Marcos, Miguel y José Thomas Reñazco Padilla.

 

A mediados de 2006 se realizó el juicio de la banda denominada “Los Reñazco”, acusados de facilitar la movilización de los sicarios colombianos, antes y después de la matanza; Miguel Reñazco no estuvo presente, pues para ese momento no estaba detenido.  César Cuadra, jefe de divulgación de la Policía Nacional de Nicaragua, le afirmó al periódico La Prensa que se mantienen en coordinación con las autoridades ticas para la extradición.