
El escritor Gabriel García Márquez elogió al periodismo como el mejor oficio del mundo. Pero hoy, esta profesión enfrenta retos complejos nunca vistos.
La inmediatez, la desinformación, la polarización, el modelo de negocio, el clickbait y un aumento en el desinterés de una parte de la sociedad por las noticias ponen a prueba a la industria.
Estos retos nos obligan a reflexionar, a tener autocrítica y reconocer en qué nos hemos equivocado.
Quizá no existan todas las respuestas a estos desafíos, pero nuestra forma de responder es haciendo un periodismo de calidad, que coloque a las personas en el centro de nuestro trabajo.
Bajo esta premisa, entre más adversidades, responderemos con más periodismo.
Este 30 de mayo, en Costa Rica honramos a los periodistas que asumieron el riesgo de informar en escenarios complejos, convencidos de que una sociedad mejor solo puede construirse con ciudadanos informados.
En pleno siglo XXI, las problemáticas sociales suelen ser más crudas y las amenazas más reales, pero detrás de la tinta que imprime un diario y cada imagen que aparece en una pantalla, hay periodistas valientes que no callan y que poseen un compromiso real con el periodismo como un servicio público.
Esta semana, en Argentina, un reconocido reportero decía que esta “era la peor época para ser periodista”. No obstante, creemos que en estos tiempos es cuando más se necesitan redacciones rigurosas, que fiscalicen con responsabilidad y que tengan periodistas que enaltezcan la profesión.
Aunque haya voces que quieran silenciar al periodismo en múltiples rincones del planeta, el periodismo independiente seguirá fuerte, valiente, dándole vida a la democracia en medio de tiempos de incertidumbre.
Cada 30 de mayo los periodistas recordamos que la impunidad de La Penca sigue vigente, y a la vez renovamos un compromiso con nuestras audiencias y con la profesión de hacer nuestro máximo esfuerzo para dar productos de calidad. Citando al periodista Jorge Ramos:
Así que cuando haya duda, más periodismo. Cuando haya ataque, más periodismo. Cuando haya mentiras, más periodismo.
La regla: más periodismo.
