
El monto que los regidores suplentes ganan por cada sesión es jugoso con respecto a la función que desempeñan en sesiones ordinarias o extraordinarias para las municipalidades, ya que en ellas solo tienen voz y no voto.
En el caso de gobiernos locales con presupuesto mayor a ¢30.000 millones, o sea considerados como bastante solventes, llegan a ganar hasta ¢52.000 por reunión.
Actualmente los presupuestos 2024 se encuentran en revisión por parte de la Contraloría General de la República, pero en su herramienta Sistema de Información sobre Planes y Presupuestos es posible consultar los valores actuales que corresponden a los suplentes y cuya justificación está expresa en el artículo 30 del Código Municipal.
“Solo se pagará la dieta correspondiente a una sesión ordinaria por semana y hasta dos extraordinarias por mes; el resto de las sesiones no se pagarán. Cuando los regidores suplentes no sustituyan a los propietarios en una sesión remunerable, pero estén presentes durante toda la sesión devengarán el 50% de la dieta correspondiente al regidor propietario”, sentencia.
Visto de esta forma, la Municipalidad de Alajuela tiene un monto de ¢67.069 cada vez que los regidores suplentes se presenten a las sesiones solamente a escuchar y emitir criterio sobre el tema a discusión.
Esa cantidad puede aumentar considerando que como mínimo tenga 6 sesiones al mes (1 por semana ordinaria y 2 extraordinarias) lo cual equivaldría a que el funcionario reciba ¢402.415. Para Escazú el monto asciende a ¢390.675, la de Pococí ¢357.811 y Heredia con ¢315.297 que son las que destacan actualmente.
“Es completamente normal que citen a sesiones extraordinarias porque las municipalidades son dinámicas y hay cosas que urgen y por supuesto que no se puede esperar, claro luego de dos ya no pueden cobrar el monto”, indica Carlos Vidal Bolaños Alfaro, asesor de la dirección ejecutiva de la Unión Nacional de Gobiernos Locales.
El asesor señala la importancia de conocer el sentido que tiene el establecimiento de las dietas que se cancelan.
“Esto busca resarcir el trabajo que hace el regidor, no podemos pagarles salarios porque no son funcionarios de la municipalidad. La forma de retribuir su trabajo es a través de la dieta y es por asistir, si no lo hacen, no les deben pagar”.
El presupuesto de dietas para 2024 debe ser aprobado por la Contraloría antes del 31 de diciembre, caso a consideración del artículo 30, el cual indica que: “las dietas de los regidores y síndicos municipales podrán aumentarse anualmente hasta en un 20%, siempre que el presupuesto municipal ordinario aumente en relación con el precedente en una proporción igual o superior al porcentaje fijado”.