
“No sé si estoy blasfemando pero Dios me quitó lo más preciado que tenía en la vida”, expresó Herbert Ureña, abuelo de Natalia Ovares Ureña, ante el dolor por la pérdida de su nieta mayor. La joven murió ahogada en Playa Jacó este domingo mientras disfrutaba de un paseo con amigas.
La familia de Natalia recibió a DIARIO EXTRA en su casa de habitación a pocas horas de haber retirado el cuerpo en Medicatura Forense y llevarlo a una funeraria de San Rafael de Heredia para su velación.
Quien estaba fuera de la casa fue al hermano de la fallecida, notoriamente afectado pero con mucha fortaleza remitió al Periódico de Más Venta en Costa Rica a conversar con la tía y los abuelos de la muchacha.
La primera en hablar fue Marisol Ureña, quien recordó a su sobrina como una persona esforzada en los estudios y a menos de un año de cumplir su sueño de graduarse en la universidad; también agradeció a todas las personas que se acercaron a dar sus condolencias y demostrar su cariño por “Nati”. Ella mencionó que nadie escarmienta por cabeza ajena pero hizo un llamado a ser precavidos para evitar tragedias como la ocurrida.
Con el corazón en la mano fue el turno de don Herbert, quien empezó confirmando lo que había dicho su hija y de inmediato aclaró que ama a todos sus nietos pero que el cariño por Natalia era algo que trascendía todo su ser.
“Ella vivía con nosotros desde que nació, se llevaba bien con sus papás pero se quedó aquí con su abuela y conmigo, vimos por ella toda la vida y se convirtió en la luz de esta casa, en la de mis ojos, ella era lo mejor de mi vida, la consentida, la chineada”, manifestó entre lágrimas.
El dolido abuelo comentó como por medio de una llamada de parte de las mismas compañeras que estaban con Natalia se enteró que su preferida no regresaría a casa. “Pensé que era una broma, les dije que no jugaran con eso, cuando hablé con el agente del OIJ confirmé que no era una pesadilla, solo acaté a preguntar si tenían el cadáver de mi nieta porque iba a ser peor el sufrimiento de no encontrarla”, añadió.
El llanto quiso cortar la fluida conversación de Herbert, pero en otros momentos su rostro se ilumina con una sonrisa a causa de recordar los buenos recuerdos de su reina, como el mismo llamó a Nati.
Este fin de semana también dejó un menor ahogado, identificado como Jefferson, el adolescente murió en aguas del Río La Bomba en Beverly de Limón.
La Cruz Roja Costarricense arroja cifras que indican la necesidad de conciencia en las personas y la importancia de tomar medidas de prevención para evitar los accidentes acuáticos.
De acuerdo a las estadísticas de la institución, en lo que va del 2015 han habido 79 personas fallecidas en aguas nacionales, esto entre extranjeros y ticos, de esa cantidad 36 han perecido en la provincia de Puntarenas, y Jacó se perfila entre las playas más peligrosas del Pacífico.
Se solicita a los hoteles y personas encargadas del turismo dar a conocer las medidas de precaución sobre el oleaje en las diferentes zonas del territorio nacional, así como a los vacacionistas informarse de la situación en el lugar que visitan.