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Aunque parezca exagerado, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), perdió nada más ni nada menos, que 1.200 millones de litros de agua, en las comunidades de Playa Hermosa y Playa Panamá, en Guanacaste.
Diariamente el AyA pierde, en promedio, 8,3 millones de litros en las comunidades guanacastecas antes mencionadas, lo cual las tiene en vilo y en una severa crisis.
Pero la pérdida no es producto de la ruptura de alguna tubería, sino a la filtración de agua de mar en las tuberías de los pozos que abastecen a dichas comunidades, lo que obligó, tras órdenes del Ministerio de Salud, a sacarlos de operación. Esto ha agravado la crisis de faltante de líquido que afecta a la provincia de Guanacaste.
Manuel Salas Pereira, subgerente general del AyA explicó que producto de la contaminación salada se tuvo que sacar de operación 9 pozos de agua y los 1.200 millones de litros perdidos, corresponden al acumulado desde junio a setiembre.
Sostuvo que los pozos afectados se encuentran muy cercanos a la orilla del mar.
“El agua salada se filtra en las tuberías de los pozos, producto del fenómeno de El Niño y la fuerte sequía, con lo que se agotó el agua fresca y las tuberías se infestaron con el agua de mar que se infiltró”, recalcó Salas.
Detalló que los pozos afectados se encuentran entre uno y dos kilómetros de la orilla del mar, pero aquellos que están a una distancia mayor no registran problemas de contaminación salina.
Indicó que la cantidad de litros perdidos aumenta si se toma en consideración que existen acueductos rurales y privados que también se ven afectadas por la contaminación de sus respectivos sistemas de abastecimiento con agua de mar.
CRÍTICA SITUACIÓN
Producto de la falta de agua en las tuberías, el AyA ha tenido que ampliar e intensificar el suministro de agua potable mediante cisternas, proceso que a criterio de los vecinos de las zonas afectadas no se da de manera regular, sino que un día sí y el otro día no les llega.
Tanto el AyA como el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) reconocen la crítica situación que afecta los vecinos de Playa Hermosa y Playa Panamá, la cual se intensificó este año y señalaron que se han tomado acciones para afrontar el faltante.
Salas apuntó que dentro de las acciones emprendidas es la aprobación y arrancar la construcción del acueducto Trancas, que entre otros involucra un pozo de 250 litros por segundo y una tubería de 8,5 kilómetros, así como un tanque de almacenamiento de 3.000 metros cúbicos.
Sobre este proyecto, Salas agregó que se completado el diseño de los planos y que se estima que el mismo estará listo para el segundo semestre del 2017, cuyo costo rondará los ¢3.500 millones.
La segunda alternativa que se aplicará es sacar a concurso internacional, junto con la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencia (CNE) un cartel de licitación, con el que se busca contratar los servicios de una empresa que cuente con una planta desalinizadora.
Para esto, comentó Salas se tienen en la mira 7 empresas ubicadas en China, España, Estados Unidos e Italia.
“Lo que se busca es potabilizar el agua salada que se encuentra en los pozos, aunque dicha medida sería paliativa, estimamos sería por un plazo máximo de dos años, porque no se puede tener a la gente con esta forma de suministro por mucho tiempo”, recalcó Salas, quien agregó que la inversión por año rondaría los ¢1.500 millones.
La tercera medida sería pasar agua del acuífero de Sardinal a Playa Hermosa y sobre el particular adujo que “la gente no se debe oponer al proyecto. Estamos pidiendo la cooperación de los vecinos pues nadie se va a quedar sin agua; sino que las medidas son para que el líquido les llegue a todos”. Reiteró que “a nadie se le niega un vaso de agua” y recordó que “el agua es de dominio público”.
José Miguel Zeledón, encargado de la Dirección Nacional de Aguas del Minae, manifestó que el problema en la zona se debe a que los acuíferos Playa Hermosa y Panamá no levantaron con las lluvias, como sí ocurrió con otros acuíferos.
Sobre el particular y ante la alta vulnerabilidad por la falta de agua, Zeledón acotó que se ha girado órdenes al AyA para que acorten los plazos constructivos de los proyectos y apurar los tiempos de contratación de equipos para revertir la situación que afecta a miles de guanacastecos.