
“En plenario o en comisiones hay micrófonos y hay cámaras, entonces los diputados son personajes, se ponen dentro de ese personaje y tienen que defender su proyecto o su partido”.
Así explicó el diputado oficialista Manuel Morales, lo que muchas veces ocurre en la Asamblea Legislativa, de un “show” que solo vemos en cámara, pero que en ocasiones se justifica por una pose política.
En entrevista en el podcast, El Bien y el Mal, de Grupo Extra, hizo un resumen de su paso por el actual Congreso.
Morales explica su postura en temas polémicos como la prohibición de la explotación petrolera, la regulación del cannabis recreativo y la necesidad de modernizar el reglamento del Congreso para agilizar proyectos. Asimismo, aborda la importancia de la carrera parlamentaria y defiende la gestión del presidente Rodrigo Chaves, a quien describe como una figura necesaria para sacudir las estructuras tradicionales del país.
El oficialista compara la Asamblea Legislativa con una fábula de un coyote y un perro ovejero que pelean todo el día frente a las ovejas, pero al terminar la jornada salen abrazados.
Esto ocurre porque, aunque choquen en el plenario, luego deben negociar y coincidir en proyectos dentro de las comisiones o en espacios privados como los ascensores.
Indica que dentro de las fracciones existen los llamados “diputados de choque”, quienes son los encargados de las confrontaciones ante los micrófonos, mientras otros se dedican a la negociación constante.
Morales Díaz sostiene que los tiempos de la Asamblea Legislativa y los del país corren a “dos velocidades completamente diferentes”, lo cual considera uno de los aspectos más negativos y frustrantes de su labor como diputado.
Critica el reglamento de la Asamblea, señalando que frecuentemente se utiliza como una barrera que “no deja” avanzar las iniciativas.
Comenta con frustración que en el Congreso siempre se dice que el reglamento impide el progreso de los proyectos.
Debido a estos tiempos y al reglamento actual, muchos proyectos de ley quedan “a mitad de palo” al finalizar los periodos constitucionales. Por esta razón, Morales defiende la idea de una carrera parlamentaria, para que los diputados puedan dar un acompañamiento y seguimiento de más largo plazo a las leyes.
Respecto a la investigación que abrió la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) tras una denuncia suya, afirma que el proceso aún continúa abierto y sin resultados concretos, lo cual le genera una profunda frustración.
Señala con ironía que él mismo se pregunta qué ha pasado, pues está por terminar su gestión constitucional y la investigación sigue estancada. Según su percepción, dentro de la institución “se cubren entre ellos”.
